MURMULLOS FILOSÓFICOS

En el reciente número de la revista Murmullos filosóficos (Año 6, número 13) se incluye el dossier “En defensa de la filosofía: análisis sobre filosofía y educación en la era de la globalización”.  Contiene ochos artículos que ahondan en el estado actual de la enseñanza de la filosofía y las humanidades así como los diversos significados de la filosofía en su relación con la sociedad. Al final se incluye la “Declaración de Salvador en favor de la Filosofía”.

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CONTENIDO

PRESENTACIÓN por Eduardo Sarmiento Gutiérrez, Coordinador del Dossier.

“LA MARGINACIÓN DE LA FILOSOFÍA Y LAS HUMANIDADES EN LOS PROCESOS DE TRANSFORMACIÓN DEL SISTEMA-MUNDO” por Vargas Lozano, Gabriel.

“DIVERSIDAD CULTURAL, PUEBLOS INDÍGENAS Y DEMOCRACIA EN LA CIUDAD DE MÉXICO” por Velasco Gómez, Ambrosio.

“FILOSOFÍA LATINOAMERICANA PARA EL MÉXICO DE HOY” por Saladino García, Alberto.

“QUÉ ES LA PRÁCTICA FILOSÓFICA” por Sumiacher, David.

“LA EDUCACIÓN COMO CONDICIÓN Y PRÁCTICA DE LA DEMOCRACIA” por Quintiliano, Aimberé Guilherme.

“FRIEDRICH VON HAYEK Y LOS ORÍGENES NEOCONSERVADORES DE LA EDUCACIÓN EN EL MUNDO GLOBAL” por Velázquez Delgado, Jorge.

“EL NEOLIBERALISMO Y LA TECNOLOGÍA DE LA COMUNICACIÓN EN EL PROCESO EDUCATIVO” por Flores Benítez, Ignacio.

“LA DEFENSA DE LA FILOSOFÍA COMO UN ATIVISMO”. Berdejo Bravo, Raúl.

DECLARACIÓN DE SALVADOR EN FAVOR DE LA FILOSOFÍA

 

 

 

 

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CICLO DE CONFERENCIAS MARX REDIVIVO (1818-2018)

MARX REDIVIVO es un ciclo de conferencias sobre algunas de las obra de Carlos Marx y se enmarca en la conmemoración de los 200 años de su nacimiento (1818-2018). Lo coordina el Dr. Alejandro Karin Pedraza Ramos.

Les compartimos las fechas, horarios y obras que se abordarán.

Esperamos contar con su presencia.

 

 

 

MARXISMO, POLÍTICA Y UNIVERSIDAD

Marxismo, política y universidad, o la experiencia de la revista Dialéctica (1976-
2015). Entrevista a Gabriel Vargas Lozano.

El objetivo de esta entrevista es reconstruir y repensar una de las experiencias más
significativas del universo de revistas político-culturales de las izquierdas latinoamericanas
en general, y de las mexicanas en particular: la revista Dialéctica (1976-2015). Junto a su
principal animador, Gabriel Vargas Lozano, repasamos sus orígenes y sus búsquedas, sus
relaciones con la universidad y la política, la teoría marxista, el Partido Comunista
Mexicano (PCM) y los exiliados latinoamericanos en México. Asimismo, se busca
reflexionar sobre las dificultades que supone editar una revista de teoría política marxista,
autoubicada en los márgenes de la industria académica que domina nuestros días.

LEER ENTREVISTA 

Publicada en La Revista iZQUIERDAS la cual es una publicación científica (peer reviewed) de edición continua (ahead of print o adelanto de edición) editada por Ariadna Ediciones y el Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago de Chile, USACH.

 

NUEVOS TESTIMONIOS DE LOS TALLERES DE FILOSOFÍA EN CENTROS PENITENCIARIOS

La #SERIE FILOSOFÍA: UN QUEHACER IMPRESCINDIBLE (V) presenta las palabras de Selene Patricia quien narra su experiencia como miembro del Taller de Filosofía que se imparte en el Centro Penitenciario Santa Martha Acatitla y coordina el profesor Marco Antonio López Cortés. A ello le sigue la mirada de dos profesores de filosofía que asistieron como invitados: Dra. Norma Hortensia Hernández García y Dr. Jorge Armando Reyes Escobar. Cerramos esta quinta entrega con un par de reflexiones. La primera de José Gerardo Salas Reyes y la segunda de Juan Hernández González, ambos del Centro de Ejecuciones de Sanciones Penales Varonil Oriente.

Como siempre, esperamos sus comentarios y puntos de vista.

Saludos cordiales,

Mtro. Eduardo Sarmiento G.

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MI EXPERIENCIA EN EL TALLER DE FILOSOFÍA DE SANTA MARTHA ACATITLA

Por: Selene Patricia Guerra García (H-214)

Estando en reclusión, un lugar tan lúgubre donde el dolor, la tristeza y desolación abundan, donde personalmente me despojó de todo al llegar aquí. Afortunadamente, después de un tiempo llegó el taller de filosofía. Fue como conocer otro mundo, uno muy diferente: como abrir puertas, cruzar fronteras, atravesar muros, acortar distancias revelar emociones. Despertó el interés de leer cosas nuevas, no comerciales, autores, personajes diferentes, a grandes pensadores de la antigüedad. Indagar en la historia ha sido fascinante. Me ha ayudado a ver la vida de manera diferente, cuestionarme todo, ampliar mis ideas, pensamientos, libros de personajes como Sócrates y Platón, y en algunas novelas renombradas de grandes autores.

Hay muchas cosas que me han causado sorpresa, como los “versos áureos de Pitágoras”, que me parecieron interesante lo parecidos que son con los Diez mandamientos y proverbios de la Biblia, ya que fueron escritos muchísimos años antes de Cristo.

Disfruto al compartir esto con todo mi alrededor, así como con amigos, compañeras, familia e hijos, con la intención de despertar el mismo interés y/o curiosidad, o el simple hecho de transmitir el conocimiento. Por ejemplo, en mi estancia, después del cierre les comentaba a mis compañeras lo que habíamos leído en clase y ellas me pedían que se los leyera, y se volvió un hábito el leerles por la noche… Pero ahora tenemos televisión, y bueno… ¡ya se imaginarán! 😊

Me ha gustado tanto la filosofía, por tantas razones. Alimenta mi alma, fortalece mi espíritu, serena mis emociones y abre mi mente alegrando mi corazón. Para mí ha sido curioso y gracioso el conocer la etimología de algunas palabras, pues me he sentido menos ignorante. De las mejores cosas que me pudieron haber pasado en esta reclusión fue sin lugar a dudas, conocer la filosofía y a mi profesor Marco Antonio López Cortés.

Mirar la naturaleza del hombre con otra visión. Bien dicen que el conocimiento es poder. La filosofía ha provocado estar al pendiente de la información actual, tener mi propia opinión; criterio amplio; no dejarme llevar por lo establecido y menos por otras personas. Con esto me refiero a los engaños y entretenimientos del gobierno y los medios de comunicación.

La clase de filosofía ha sido también una introducción al arte, algo que para mí no es común -además tenía una idea errada de lo que consideraba como arte-. Me hubiera gustado conocer esta clase antes, tal vez mi vida hubiera sido diferente. Al darme cuenta que la Biblia era importante, muchas conocían de ella. Me había rehusado a conocerla. Entendí que también es un libro importante de conocimiento para nosotros, así que asisto a un taller donde aprendo sobre ella personalmente. No lo veo como un libro religioso, lo entiendo como un libro de enseñanza, de principios y valores.

La filosofía llegó en una etapa de mi vida en reclusión muy crítica, pero a través de ésta, me pareció o lo tomé como una terapia que me ayudó a subir mi ánimo y a sobre salir de mi sentir. Esta clase me ha servido en otras áreas de mi vida en reclusión (como el teatro). Sin exagerar, ha cambiado mi vida y seguirá siendo cuando reciba mi libertad. Estoy ansiosa de transmitirlo a los míos, que no he visto. Esto me hace recordar la frase de una maestra que aplica muy bien aquí: “El conocimiento para que perdure debe ser transmitido”.

La considero como una disciplina más al dar nuestra opinión, surgiendo el debate debe conservarse el respeto a la opinión opositora y a controlar el carácter, nuestro vocabulario y el como los dirigimos con nuestras expresiones. Otra cosa en la que considero me ha servido es a superarme para expresar, perder el miedo a hablar, dar mi opinión, decir mi sentir y a escribir, que al saber que no soy buena, me esfuerzo para hacerlo mejor. Así aplica la filosofía en Selene. Ser constante en ese cambio, para ser mejor ser humano, mejor mujer, mejor pareja, mejor amiga y mejor madre.

¡Ha sido mi luz en este camino! Agradezco a quienes hicieron posible que este taller sea impartido en el penal. Que así siga siendo porque estoy segura que cambiará la vida de alguien más como yo.

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EXPERIENCIA DE TALLER DE FILOSOFÍA CON RECLUSAS

Por Norma Hortensia Hernández García

Quien juzga a las personas

No tiene tiempo para amarlas

Teresa de Calcuta

 

Cuando se toma camino hacia oriente de la ciudad de México, rumbo al pueblo de Santa Martha Acatitla, el cemento se vuelve el elemento omnipresente. Los árboles, el verde de los camellones se comienza a extinguir. En mi infancia, cuando escuchaba la palabra “pueblo” para designar un lugar, evocaba campos sembrados, señores con sombrero de pasos cortos pero apurados; señoras alimentando pollos; chamacos armando lío en el lodazal. Hoy, en el corazón del pueblo de Santa Martha se levanta una edificación gris y monótona. El Centro Femenil de Readaptación Social. Las calles que conducen hasta ahí son laberínticas. Las personas que las transitan miran de soslayo. No hay caminares taciturnos. El ritmo corporal con el que se mueven los transeúntes, así como las miradas lanzadas a los extraviados (como yo) infunden temor. El cemento de las calles sobrepobladas de microbuses aletargados traza un continuum hasta el interior de la prisión, de pasillos igualmente laberínticos. Una vez que se han pasado los filtros reglamentarios la pregunta persiste ¿en qué momento entré? No hay mucha diferencia respecto al afuera. Y sin embargo sus habitantes hablan de la calle, se refieren a un mundo otro cuando señalan a los que son “de afuera”.

            Quizá en donde se pueda percibir un atizbo de diferencia es en los trozos de cielo recortados. Hasta donde pude percibir, no hay horizonte al cual asomarse, ni lejanía ante la cual plantarse, ni ventana desde la cual observar siquiera la avenida gris. Círculos en las paredes y rendijas entre los muros que dan a otros muros, es lo que tienen, es por donde miran. La forma de un panóptico. Pero sólo la forma. No hay torre que oculte a un ojo omnipresente. Octágono que encierran a otro octágono, y así parece seguir al infinito. Aquí la vigilancia se ha instalado en el interior de cada una. Y sin embargo, están las personas. Las sonrisas. Uno de los puntos por los cuales persistió en mi la sensación de continuum no tiene que ver con la desconfianza que me inspiraron los transeúntes del pueblo, sino con el contraste de la sensación en la calle con la amabilidad del personal y la mayor amabilidad todavía de unas chicas muy jóvenes vestidas de azul portando un gafete, quienes con cordialidad afectuosa nos dieron la bienvenida. No supe que eran reclusas hasta después de dos pisos y varias vueltas en el edificio. Ellas iban alegres, ocupadas en la logística, en señalar el camino y coordinar las acciones para preparar nuestro taller. Vivaces, con chispa, transmitían su energía y nos presentaron a otras mujeres, estas últimas sin gafete. Si señalo esto es porque en este territorio los distintivos cuentan mucho. La ropa azul que llevan algunas habla de sentencia dictada, la café de la espera. Los externos no podemos llevar esos colores ni los de los vigilantes. “Externos” he dicho, y sin embargo tan del mismo país, del mismo mundo con bordes que se derriten, que explotan y en cuya recomposición buscan sentido.

                Como es evidente, esta narración intenta transmitir mi experiencia en el desempeño de mi profesión. Este ejercicio que ahora dejo por escrito no me es extraño. A los maestros nos gusta narrar nuestra experiencia con los diferentes “públicos” (así los llama mi colega más cercano). La particularidad de este público es el que motiva a la escritura. Y al transcribir desearía sólo hacer una descripción puntual de la vivencia, decir que no me detuve a juzgar, pero mi corazón no es del tamaño de Teresa de Calcuta y sería hipócrita afirmar una total entrega pues me resulta inevitable montarme en el lugar del observador, y finalmente esa sí que es una posición de afuera. Así, retomando el hilo de la narración, las mujeres que nos presentaron a continuación estaban en la misma sintonía de quienes nos recibieron. Una presencia sumamente agradable. Diríase con el narcisismo suficiente de quien se afirma en el mundo y dice “esta soy yo, y me he puesto linda para la reunión de hoy”. Las mujeres de “afuera” componen así su imagen para salir de casa. Ellas se han presentado con el maquillaje que resalta la hermosura de una mujer mayor, por ejemplo. Quienes no se han maquillado, han puesto atención a su peinado: trenzas en los cabellos largos, tintes en los cabellos medianos, una mujer mayor de cabello corto, muy pulcra y muy sonriente. Cabellos lustrosos y limpios, uñas recortadas y pintadas (todas de un mismo color de barniz, con puntitos blancos ¿obra de una misma artista?). Sólo una excepción, de la que me ocuparé después. Ahora solicito la indulgencia de mi amable lector para que no me tome por una criticona. Lo que quiero afirmar señalando el cuidado que las mujeres pusieron en su imagen es la lucha que ellas libran contra su desaparición. En contra de fundirse con el gris de las paredes, con la ausencia del mundo en la que se encuentran.

                Supe que desde el inicio estaba ya con las condenadas cuando una de las alegres y vivaces chicas nos dijo que ella también quería dar clase. Su deseo era alfabetizar, dado que hay una gran población en la cárcel que no sabe leer y escribir, pero no contaba con los medios porque no recibía visitas, nadie que la fuera a ver y a quien pedirle el material que requería. Ella ha desaparecido para los de afuera. Es el caso de muchas. No las “van a ver”, llaman a casa. Una grabadora advierte que se está haciendo una llamada desde la cárcel, y del otro lado sólo se corta la llamada. La familia tampoco quiere hablar con ellas. El taller de filosofía las hace aparecer. Su presencia ahí, a diferencia de algunos salones de clase en que los primeros bancos que se ocupan son los más alejados del maestro, se afirma por la cercanía. Su voz es franca, sus miradas muy atentas, su actitud corporal confiada, su palabra directa. Es verdad que algunas nubes oscuras cruzan momentáneamente sus rostros. También es verdad que al llevar la reflexión sobre sí mismas, en algún caso, la contrición, es decir, dolor o vergüenza por la manifestación verbal de que están cumpliendo una sentencia derivada de sus actos, se deja ver.

                Ya en el desarrollo de nuestra exposición, la tensión  adentro y afuera no cedió, por más que junto con nuestros colegas tratásemos de derribar las barreras. Pues ahí estábamos nosotros, llamados como profesionales de la filosofía para cometer la impertinencia propia de nuestra profesión: hablar. Hablar de lo que se supone somos expertos. Ya en el inicio, mi colega señaló atinadamente la característica más propia de nuestra disciplina: se trata de una ciencia (¡que duda cabe!) de cosas triviales. Nuestra tarea es “lo verdadero” dije yo, pero ¡vaya verdad de la que nos habíamos de ocupar! De la que nos decimos a nosotros mismos, afirmó el Dr. Reyes. La experiencia de sí, quise decir yo. El cuerpo enfermo que se percibe a través del sueño, fue el tema de mi intervención. Y entonces irrumpieron las complicadas preguntas que ¿cómo habríamos podido resolver? La primera, que me lleva a esa chica excepcional a la cual antes me referí fue ¿cómo escapar de nuestros sueños?, ¿cómo poder evitar repetir esas escenas a las que no deseamos volver? La mujer en cuestión, debe decirse, ha tenido intentos de suicidio. En buena medida este taller ha sido su asidero para no desaparecer definitivamente. Ella sí tiene contacto con su madre, sin embargo se pregunta, ¿cómo haré para regresar allá afuera? En mayo cumple su sentencia. Cinco años y un día, que puesto en perspectiva le genera más dudas que ilusiones, ¿a dónde irá a su clase de filosofía?, se pregunta y su sueño, muy recurrente entre ellas, es que está afuera, a punto de comer con su familia y se va. Tiene que regresar a pasar la lista. “Pasar la lista”, es su obsesión. Es la actividad básica de sobrevivencia para ellas.

La segunda pregunta, ésta derivada de mi impertinencia: Si a alguien, que no tiene conciencia plena de su propio cuerpo, en un momento determinado por la enfermedad, por el dolor, se le aparece el órgano que le conforma ¿qué pasa cuando duele el alma?, ¿cómo encontrar la cura?, en el sentido de Arístides, el soñador ocurrente que dio lugar a mi intervención. La cosa es que el Elio Arítides tal no se curó. Continuó enfermo durante doce años. Y durante ese tiempo se mantuvo en observación de sí y como privilegiado del Dios, pero ¿qué condición de privilegio se puede tener en ese lugar frío y gris mientras se cumple la condena? Ella sólo me dio un abrazo, un abrazo muy afectuoso, compasivo, tal como en ese momento yo lo necesité. Un momento en que no hubo ni adentro ni afuera.

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EL RECLUSORIO: UN MODELO A PEQUEÑA ESCALA DE LA TOTALIDAD DE LA SOCIEDAD MEXICANA

Por Jorge Armando Reyes Escobar

Hay por lo menos dos perspectivas desde las cuales se puede describir la vivencia de la visita a las mujeres del reclusorio de Santa Martha. Por un lado, está el punto de vista del profesionista que dedica parte de su tiempo libre a colaborar en un taller en el que expone temas concernientes a su formación: filosofía. Por otro lado, está el horizonte al que debe intentar atenerse el filósofo, ese individuo al que Husserl denominó con rigor “funcionario de la humanidad”, quien no puede permitirse juzgarse a sí mismo con condescendencia y superioridad moral por llevar a cabo lo que tendría que ser un acto de decencia humana básica (especialmente en nuestro país): convivir con los internos de los reclusorios y penales.

Ambas perspectivas se entrelazan al punto de confundirse porque la conciencia parece mostrarles una y la misma cosa: que las internas no tienen nada de especial, ni un halo de bondad ni un aura maligna, pues en su mayoría se encuentran recluidas por pobreza, marginación, ignorancia o la mala fe de quienes las denunciaron.  Esta constatación, sin embargo, tiene que llevarse a la clarificación para que pueda convertirse en experiencia; es decir, en una forma discernible de presentación del mundo a partir de lo padecido.

¿La compasión que uno siente por ellas no cuenta como experiencia? No. Y no porque uno no pueda sentir empatía frente a su situación, sino porque la compasión es la palabra, tal vez la primera palabra, mediante la cual uno intenta protegerse del shock que representa el ingreso al reclusorio, un shock que no proviene de la brutalidad o la violencia que uno esperaría encontrar, sino por la apariencia de normalidad que desprenden los pasillos, los procedimientos de ingreso, los anuncios de comida corrida, los tendederos, las conversaciones. Todo parece tan habitual, tan normal, tan parecido a nuestro recorrido por los pasillos que nos conducen a nuestro salón de clases que es fácil imaginarse a uno mismo en su papel cotidiano de profesor que va sopesando los mejores recursos pedagógico-didácticos para transmitirle una idea o dos que consiga encontrar acomodo entra la ira de saberse víctima de una injusticia y el dolor callado de tan profundo causado por su condición de paria.

Pero estas últimas impresiones desaparecen, no por voluntad metodológica sino por el desenvolvimiento del asunto mismo. Hay de todo: rostros interesados y risueños, miradas atentas que dejan adivinar que las propias palabras están siendo sometidas a una evaluación serena, desinterés, aburrimiento, extravío, exactamente igual que en cualquiera de nuestras clases. Es en ese punto donde la sensación de normalidad alcanza su momento más alto y, a la vez, se es consciente de que la compasión no tiene lugar aquí, pero no porque brote de ellas una actitud estoica ante la cual palidecerían en su pequeñez los juicios y criterios morales de quienes estamos “fuera”. Más bien, la compasión desaparece —y tiene que mantenerse al margen, aun cuando se recuerda la vivencia días después— para darle lugar al horror; y no me refiero únicamente al horror de saber que bastaría un pequeño, diminuto, giro en las circunstancias para encontrarse preso, sino al horror de averiguar de donde procede esa sensación de normalidad. Ese aire de vida cotidiana no se debe a que tengan objetos y prácticas que también se encuentren “fuera” (tenis Nike, puestos de revistas, tacos de canasta, etc.), se debe, más bien, a la conciencia —vaga, pero que hay que llevar a su plena claridad— de que uno no se está moviendo en el terreno de la oposición “dentro/fuera”, conforme al cual habría un criterio moral, jurídico o sociológico que a la par delinearía y sancionaría cualitativamente la distinción entre quienes están dentro del reclusorio y quienes estamos fuera. En cambio, la sensación de desasosiego que nunca abandona al visitante surge, creo, de percibirse a sí mismo en el terreno de la distinción “microcosmo/macrocosmos”; es decir, el reclusorio es un modelo a pequeña escala de la totalidad de la sociedad mexicana: un conjunto de procedimientos y filtros de inspección, clasificación y reglamentación en el cual toda falta es punible, pero también negociable, y en el cual la amistad ha cedido su lugar a una imitación de civilidad.

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REFLEXIÓN PERSONAL

Por: José Gerardo Salas Reyes

La ciencia humana es finita y perversa. Cuando no tiene un espíritu de amor contiene algo irracional, sin un sentido común. Alejado de la filosofía siempre tendrá un contenido en espera de lo real y una verdad espiritual virtuosa y divina, con la oportunidad de arrepentirse antes de cometer un daño personal o ajeno a si mismo. Utilizando su propia sabiduría, si logra investigar y dar un resultado positivo, separa lo benéfico de lo dañino, ocultando lo malo, dando Luz a lo positivo con ayuda del espíritu de amor.

 

REFLEXIÓN SOBRE LA FILOSOFÍA

Por:  Juan Hernández González (D5 1-2)

Tú fuiste creado a imagen de Dios y tienes las habilidades dadas por Dios, para dirigir tus pensamientos y controlar tus emociones, y, ordenar tu destino. Serás lo que haz de ser. Eres una persona única e irrepetible. Nadie en absoluto tiene la misma combinación de habilidades que tú. No permitas que tus equivocaciones (o fracasos) te intimiden o te depriman. Reconoce que tener valor tiene magia. Debes reaccionar después de cada fracaso e intentarlo de nuevo las veces que sean necesarias hasta que venzas. No es malo cometer errores, es malo no aprender de ellos. Amar es poner nuestra felicidad en la felicidad de otros. No hables en contra de nadie, hasta que te hayas puesto en su lugar. Las ideas controlan el mundo, pero la oración tiene poderes maravillosos. La fortuna favorece siempre a las mentes preparadas y la prosperidad es duradera cuando trabajas en la virtud, ya que es un hábito que se adquiere con la constancia. No te permitas tener temor ni ansiedades, recuerda que tienes que quitarte el deseo constante de obtener algo por nada. Eres el centro del universo y sea que te resulte claro o no, marcha como tiene que marchar. Lucha para ti y para los que te rodean, así podrás marcharte de este plano satisfecho. Sé sincero contigo mismo.

Aprende lo mejor de cada persona. Recuerda que a cuantos conozcas son parte de ti. Somos células que forman un solo cuerpo. Cada uno te regala crecimiento espiritual y no dudes de agradecerle a cada semejante, una sonrisa. Puede ser un buen pago, no siempre se paga con dinero. Hay gente tan pobre que sólo tiene dinero y el dinero no te da la prudencia. Ama a la gente y sírvela: servir no empobrece, no te cuesta un solo centavo. Hoy este momento es el momento de amar, de sentir. El ayer ya fue. El mañana solo Dios lo sabe. El propósito verdadero del ser humano es disfrutar de la vida donde quiera que te encuentres. Ser feliz y hacer dichosos a otros. Agradece a Dios o a la naturaleza, por darte la oportunidad de dar lo mejor de ti cada día. Esfuérzate en todo lo que hagas. Cada día serás mejor y lograrás tus metas. Recuerda de agradecer por tener la oportunidad de seguir vivo. ¡Vive! ¡Sólo vive! Recuerda que tu situación actual no es tu destino final.

 

 

TALLERES DE FILOSOFÍA EN CENTROS PENITENCIARIOS: NUEVOS TESTIMONIOS

#SERIE FILOSOFÍA: UN QUEHACER IMPRESCINDIBLE (IV)

En esta cuarta entrega ofrecemos una serie de testimonios sobre los talleres de filosofía en el  Centro Penitenciario Santa Martha Acatitla y el Centro de Ejecución de Sanciones Penales Varonil Oriente (CESPVO). El primero es de Marco Antonio López Cortés quien narra cómo se le ocurrió la idea de llevar filosofía a estos lugares y algunas de sus experiencias sobre esta meritoria labor. Le sigue el testimonio de  Jocelyn, asistente de los cursos de filosofía. Y finalmente, Joel Raymundo Cabrales Argueta comparte su experiencia como testigo presencial en una reunión de trabajo en torno a Viktor Frankl.

Como siempre, esperamos sus comentarios y puntos de vista.

Saludos cordiales,

Mtro. Eduardo Sarmiento G.

 

FILOSOFÍA EN PRISIÓN

Por: Marco Antonio López Cortés (deejmarco@hotmail.com)

El motivo que me llevó a planear el proyecto El estudio de la Filosofía como recuperación del individuo en los Centros Penitenciarios de la Ciudad de México fue por la experiencia que tuve con un tío que fue privado de su libertad durante 10 años. Desde su ingreso hasta sus últimos días en claustro sostuvimos una comunicación vía epistolar. Más allá de la preocupación que tenía por su integridad en prisión, cuando le escribía le contaba las teorías filosóficas que estudiaba mientras cursaba la Licenciatura de Filosofía en la FES Acatlán. Las respuestas que él me enviaba me parecían muy valiosas porque se notaba que había reflexionado en torno a lo que le comentaba. Fue en ese momento cuando pensé que muchas personas que se encontraban privadas de su libertad estaban dispuestas a escribir con rigor y sobre todo con un matiz filosófico.

Aunque ya tenía conocimiento que grandes escritores y filósofos escribieron sus obras cumbres en reclusión parecería que son casos aislados y poco probables. Sin embargo, con dicha experiencia me di cuenta de que todos son capaces de lograr algo parecido, aunque no se tenga una formación para realizarlo.

Cuando llegó el momento de liberar mi servicio social investigué si existía un vínculo por parte de la FES Acatlán con la Subsecretaría de Centros Penitenciarios. Resultó que para el área de humanidades sólo se podía colaborar como “alfabetizador”, por lo que no me sentía satisfecho con sólo enseñar a leer y escribir. De ese modo se me ocurrió elaborar dicho proyecto para que posteriormente fuera aprobado por las autoridades de las actividades culturales y recreativas de la Subsecretaría.

Una vez que me asignaron los Centros Penitenciarios Santa Martha Acatitla Femenil y el Centro de Ejecución de Sanciones Penales Varonil Oriente (CESPVO), me comentaron que no había existido hasta ahora un taller de filosofía como tal. Las únicas aproximaciones a la filosofía que habían tenido fue cuando cursaron su bachillerato y licenciatura en reclusión. De tal manera que sólo las personas que estudiaron tuvieron un acercamiento a algunas teorías filosóficas.

El día de las inscripciones a los talleres en ambos penales ocurrió lo mismo, cuando la población de cada centro vio el taller de filosofía en los horarios se dirigieron a mí y me preguntaron ¿qué es filosofía? Yo traté de responder con la mayor claridad posible, a algunos les pareció interesante y novedoso, a otros les pareció que para inscribirse al taller se requería una escolaridad avanzada y así entender mejor. Ya llevo tres trimestres impartiendo el taller y en promedio tengo 15 alumnos en cada penal. Hemos reído, llorado y discutido los temas principales de la filosofía.

Hace poco estudiábamos en qué consistía la virtud en Aristóteles, ese día nos detuvimos un poco explicando la Indignación. Les comentaba que Aristóteles hacía mención de dos extremos en la virtud, el defecto y el exceso, por lo que la virtud se entiende que es el término medio. La envidia y la malignidad se malinterpretaban y mis intentos por aclarar ese punto se agotaban, entonces puse un ejemplo más o menos así: “imagínense que en estos momentos sucede un motín y mientras estamos en clase un custodio irrumpe y los empieza a golpear a todos menos a mí”. Su reacción fue que entre risas me dijeron “¿y a ti por qué no?”, yo les contesté que aquellos que habían respondido con ese argumento, había sido por envidia, puesto que me desearon un mal ante mi inmunidad. Luego les dije que, si yo me hubiera reído de su suerte, entonces yo sería una persona que debía ser considerada como maligna. Pero si hubiera protestado ante tal situación, por lo tanto, sería virtuoso porque me indigné. Enseguida se echaron a reír y así quedó más claro el ejercicio.

Actualmente, en compañía de mis asesores del proyecto (el Dr. Ángel Alonso Salas y la Mtra. Martha Andrea Mora Martínez), hemos organizado un ciclo de conferencias donde abordaremos temas como: estudios de género, arte y teatro en claustro, religión, leyes y hasta el deporte.

Hay mucho trabajo por hacer hacia las personas privadas de la libertad, no es labor de un individuo sino de todos, pienso que hay que voltear a ver más a esa parte de la población, que por cierto se considera como marginada. La filosofía debe ser llevada a todos los rincones del país con el propósito de mostrar caminos que son posibles para alcanzar un bienestar espiritual y qué mejor hacerlo saber a las personas que de verdad lo necesitan.

MI EXPERIENCIA EN EL CURSO DE FILOSOFÍA

Por: Jocelyn

Dentro de esta clase, yo he aprendido tantas cosas, es más mil cosas. Pero lejos de ser una clase, es una motivación que da más de lo que yo esperaba. Desde que estoy en esta clase, todo dejó de ser igual o repetitivo. Lo mejor de todo fue la cercanía hacia mi hija, mi madre, mis hermanas, hasta con mis compañeras, el poder compartir lo que aprendí dentro de clase. Conocer la filosofía, un arte. Leer un libro, el cual te haga llorar y sentir lo que el libro por sí mismo expresa. Me llevo conmigo una frase: Los necios a menudo se vuelven sabios bajo la presión de la desgracia. Yo quisiera ser sabia algún día, pues soy demasiado necia y vivo bajo esta desgracia…

Y comparto una calaverita que hice a mi maestro Marco…

CALAVERITA A MI MAESTRO DE FILOSOFÍA

La muerte en informática estaba

de monitor a monitor.

Ella pasaba al dar las once,

cuando el profesor de filosofía hace su llegada

Ella, gran atención le daba

y al mirarle a los ojos,

ella se preguntaba:

¿Este muchacho en Acatlán estudiaba?

Sus alumnas, o le ponen atención

o me las llevo al panteón.

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El siguiente testimonio es compartido por Joel Raymundo Cabrales Argueta (estudiante de octavo semestre de la carrera de Derecho en la UNAM) quien fue testigo presencial del trabajo que se hizo en torno a la vida y pensamiento de Viktor Frankl.

LA SENSIBILIDAD ENTRE MUROS OLVIDADOS.

“Si no pones a trabajar la mente te vuelves piedra igual que los cuatro muros en los cuales estás encerrada”

Son mujeres que se les acusa de la consumación de algún delito. Son mamás, hijas o hermanas. Mientras se aborda Viktor Frankl, los ojos comienzan a divagar, una de ellas refiere que es muy significativo porque se identifica con el autor en la manera que no se deja vencer, que toma el encierro para replantearse el por qué de la vida y hasta preguntarse sobre aquello que ha hecho bien o mal pues la culpa es parte del sometimiento para justificar ciertos actos. Recordamos a Eva y demás mujeres que por no ser sumisas y abnegadas se les atribuye la culpabilidad de algo. Para la sociedad muchas veces es más importante la coercitividad en la persona que la reintegración social y ya con eso cumplió el estado y la sociedad.

En ocasiones por la rutina diaria no llegamos a valorar la naturaleza, el anochecer, los colores, incluso hacemos lo posible para destruirla. Hubo quien mencionó que la libertad está en la mente, “hay quienes allá fuera son más presos que nosotras, quienes están encerrado en una relación violenta, un trabajo y todo el tiempo en el celular”, “recuerdo que vi una noche las estrellas en un barco, ahora las veo desde un hoyo en vez de un ojo de buey”. Sonreímos porque igual que ustedes somos personas, nos gusta ver colores diferentes que ya no habíamos visto”.

Otra de las asistentes encaró la situación y mencionó que ese tema ya estaba más que abordado y llegaba a la conclusión de que las cárceles no deberían de existir. También preguntó el por qué de los defensores de oficio cuando los juzgadores corrompidos sólo llegaban a planchar sentencias o viceversa no dictaban sentencias pero alargaban los procesos. Mientras tanto, se planteaba que las leyes estaban bien pero el problema era pasarlas a la práctica.

En el Centro Femenil de Readaptación Social Santa Martha Acatitla no se distingue clase económica o influencias personales. Mientras se desprenden fragancias de Chanel, se observan relojes de línea, incluso antes alguna de ellas visitó Europa, la mayoría de las caras son de nostalgia, ya que no pueden ser visitadas a menos que hayan contraído matrimonio. Algunas otras han sido olvidadas o simplemente la vergüenza del rechazo social, el qué dirán por parte de algún familiar, dado que ser mujer y estar allá dentro es una doble censura, es el mayor castigo.

Quizá entre las asistentes haya culpables pero también inocentes que por cubrir cierta cuota social o jurídica les han truncado su juventud, su futuro y sus anhelos. Lo cierto es que todas son personas como las que viajan en el asiento del metro; ellas pasaron a una discusión muy amplia y crítica, con sustento en autores. Hay quienes estudian o imparten clases de derecho, incluso por un momento olvidé que estaba entre barrotes y muros, que son compañeras de aula y su único consuelo es sonreír a ratos…

 

CREATIVIDAD, ABDUCCIÓN E INTELIGENCIA ARTIFICIAL

CREATIVIDAD, ABDUCCIÓN E INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Por  Wulfrano Arturo Luna Ramírez

La duda no es antítesis de la certeza, sino el camino hacia ella.

Ángeles Eraña

Ada Lovelace, matemática y escritora de la Inglaterra victoriana, se manifestó acerca de la posibilidad creativa de las máquinas indicando que éstas “sólo realizan lo que se les instruye”. Obviamente Ada no se refería a nuestros actuales dispositivos de cómputo, sino a la Máquina Analítica de Charles Babbage, para la cual propuso un algoritmo que calculaba secuencias de números de Bernoulli, siendo reconocida por este hecho como la primera programadora.

La creatividad ha sido asumida (adoptando una postura completamente antropocéntrica) como uno de los rasgos característicos de la inteligencia. Una noción la concibe como una forma avanzada de resolver problemas que genera o encuentra relaciones novedosas entre distintos tipos de conocimiento, es tanto un proceso como un producto. Debido a que comúnmente se le ha vinculado a procesos artísticos se le ha endosado un carácter que raya en lo subjetivo, en consecuencia ha sido considerada como irreproducible e imposible de ser formalizada.  Seguir leyendo

 

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#Serie Filosofía: un quehacer imprescindible. (III)

En esta tercera entrega presentamos una entrevista realizada al Dr. Luis María Cifuentes (Presidente de la Sociedad Española de Profesores de Filosofía (SEPFI) y, entre otros cargos, profesor y director en diversos Institutos de Bachillerato en Madrid y Barcelona) bajo el marco del “Coloquio Internacional: El significado de la filosofía en la educación” llevado a cabo en la Rectoría General de la Universidad Autónoma Metropolitana en noviembre del año pasado.

Dr. Luis María Cifuentes.  (Archivo Cefilibe)

Algunas cuestiones que se abordan son: la importancia de la filosofía en el ámbito educativo y social, las llamadas prácticas filosóficas (como la consultoría) pero sin dejar de advertir sus riesgos bajo la hegemonía capitalista neoliberal, el marxismo como instrumento de interpretación y transformación del mundo, la teología de la liberación, entre otras. Finalmente, bajo la idea de defender la filosofía y con la necesidad de llegar a un público más amplio,  el Dr. Cifuentes ofrece algunas propuesta sobre cómo la filosofía puede contribuir en la comprensión de diversos problemas e inquietudes que atañen a la sociedad en su conjunto.

VER LA ENTREVISTA: https://www.youtube.com/watch?v=WnbvJ9IAjrY&feature=youtu.be

Este trabajo fue realizado por Erik Quintanar (@ErikQuintanar), Director y Editor del portal FILYA: http://www.filosofiayacontecer.com/

Igual que con las otras entregas, nos interesa que estos trabajos propicien un diálogo abierto y por ello les recordamos que pueden mandar sus comentarios a observatoriofilosofico09@gmail.com o al mismo portal de FILYA, donde se aloja esta entrevista. Del mismo modo pueden hacerlo al Facebook: CEFILIBE y Twitter: @Cefi1995

Saludos cordiales,

Mtro. Eduardo Sarmiento G.

TALLERES DE FILOSOFÍA EN CENTROS PENITENCIARIOS

#SERIE FILOSOFÍA: UN QUEHACER IMPRESCINDIBLE. (II)

Por: Angel Alonso Salas (CCH Azcapotzalco, UNAM)

A inicios del 2017, Marco Antonio López Cortés (deejmarco@hotmail.com), estudiante de la Licenciatura de Filosofía de la FES Acatlán, me pidió apoyo para elaborar un proyecto para que pudiera liberar su servicio social, a partir de la impartición de Talleres de Filosofía en algún Centro Penitenciario. Estuvimos trabajando en la justificación y trámites correspondientes hasta que el proyecto “Estudios de la filosofía como recuperación del individuo en el Centro Penitenciario Santa Martha Acatitla” fue aceptado y aprobado por las partes académicas y penitenciarias. Y el segundo semestre de 2017, Marco llevó a cabo sus prácticas de servicio social, con resultados sorprendentes y muy significativos para su vida académica, de sus estudiantes y de los que acompañamos este proyecto. A continuación, quiero compartir algunas partes de dicho proyecto de servicio social.

En la fundamentación del proyecto se afirma que “a través del tiempo se han realizado diversas actividades formativas para que los internos obtengan una recuperación como individuos y así se puedan reinsertar a la sociedad una vez que hayan cumplido su sentencia”. Por este motivo se plantearon talleres de filosofía de dos clases de dos horas a la semana con las internas, así como un acompañamiento académico en consultorías filosóficas, elaboración de escritos o resolución de dudas.

En la justificación del proyecto se afirma que “dentro de una sociedad existen organismos que se encargan de impartir justicia y al mismo tiempo de amonestar las faltas cometidas por la población. A pesar de que algunos derechos civiles son suspendidos por los delitos cometidos, los internos siguen siendo parte de una sociedad. Tarde o temprano las sentencias dictaminadas por la justicia son cumplidas y, por ende, el interno sale una vez más a la vida cotidiana. Es sabido que la estancia en la prisión afecta a las personas debido a las peripecias vividas. En muchos casos no existe una recuperación del individuo y éste vuelve a delinquir. Más allá de una consulta de estadísticas con respecto a cuántos reinciden o cuántos enmiendan su vida, parece que este problema debería ser tomado como un fenómeno social. Es por eso que, se busca introducir dentro del penal otra alternativa educativa para que se refuerce la intención de reinserción social y que al mismo tiempo se abra un espacio permanente para la actividad filosófica”. Y esto fue lo que llevó a la construcción de un temario tentativo con temas y lecturas de filosofía antigua y contemporánea, en donde se reflexionaran algunas corrientes filosóficas y algunos temas de la justicia, libertad, muerte, bien, amor, felicidad entre otros.

Marco llevó el taller a lo largo del segundo semestre de 2017 y fue tal el éxito que también se llevó a cabo un taller en el Centro de Ejecución de Sanciones Penales Varonil Oriente (CESPVO). Esto no sería posible sin el compromiso que Marco tiene hacia la filosofía y debo resaltar que este ciclo escolar seguirá impartiendo los cursos “por amor al arte” en ambos Centros Penitenciarios, con el apoyo de diversos profesores y estudiantes de distintas universidades que acompañaremos a Marco en conversatorios de filosofía con su alumnado.

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En ocasiones solemos etiquetar a las personas adjudicándoles cualidades que pensamos deberían tener por “ser quienes son”, y así, nos privamos de poder conocer realmente a los demás. Hace poco tuve la oportunidad de estar en el Centro de Ejecución de Sanciones Penales Varonil Oriente (CESPVO), ahí pude constatar el trabajo de hombres y mujeres para ayudar a los internos a una reinserción consciente a la sociedad y, al mismo tiempo, el deseo de los internos por lograr este objetivo a través de diferentes actividades culturales, deportivas y de trabajo.

La invitación que me hicieron fue para compartir respecto al libro de Job y debo decir que fue una experiencia bastante enriquecedora. Las preguntas y los comentarios de quienes asistieron al aula reflejaron su interés y vivencia de los temas que compartimos.

Esta participación, aunque desde una perspectiva teológica, fue dentro de un taller de filosofía que imparte Marco Antonio López para los internos de este Centro; desde mi manera de ver, es un claro ejemplo de que la Filosofía, nos ayuda a romper esquemas y paradigmas que nos impiden reconocernos como iguales; con historias de vida diferentes, pero todos con la misma dignidad.

Agradezco el esfuerzo de todos aquellos que hacen posible estos talleres, tanto los organizadores y autoridades del Centro, como los internos que participan en ellos.

Antonio Vega Gascón

Nos interesa tu opinión, deja tu comentario o mándalo a observatoriofilosofico09@gmail.com

 También pueden hacerlo al Facebook: CEFILIBE y Twitter: @Cefi1995

 Saludos cordiales,

Mtro. Eduardo Sarmiento G.

 

EL 9 DE ENERO DE 1964 EN EL PROCESO DE DESCOLONIZACIÓN EN PANAMÁ

 

Por Abdiel Rodríguez Reyes
Presidente de la Asociación Centroamericana de Filosofía (ACAFI).
Investigador en el CIFHU – Universidad de Panamá

El proceso de descolonización en Panamá inició desde el momento en que los pueblos aurorales de Abya Yala se resistieron al colonialismo en el siglo XVI. A lo largo del siglo XX, y en particular en la segunda mitad, varios hechos iluminan el largo trecho por recorrer iniciado hace varios siglos.

Las manifestaciones estudiantiles van marcando ese derrotero. El bregar con el enclave colonial estadounidense (1903-1999) fue el leitmotiv. La cuestión central, al menos desde las reivindicaciones nacionales y populares, fue la consecución de la “plena soberanía de Panamá en la Zona del Canal”. En un reciente libro (inédito) de Carlos Chuez, titulado: La lucha por la soberanía y la democracia en Panamá 1956 – 1959 (memoria e historia) nos narra estas manifestaciones estudiantiles. Allí, señala:

“Después del asesinato del dictador Remón Cantera ocurrido el 2 de enero de 1955, en los meses de septiembre y octubre de 1956 se reorganizaron las asociaciones federadas de los colegios de nivel medio y la Unión de Estudiantes Secundarios, (UES), liderada por la (Asociación Federada del Instituto Nacional), (AFIN). Una vez restaurada la Unión de Estudiantes Secundarios, se realizó a finales de octubre de 1956 la primera asamblea por la soberanía. El 18 de noviembre de 1956, se efectuó la gigantesca manifestación patriótica por la recuperación de los plenos derechos nacionales de la república de Panamá del territorio de la zona y el derecho de propiedad del canal interoceánico y de todos sus bienes”.

Estos acontecimientos de la segunda mitad del siglo pasado, allanarían el largo camino aún por recorrer. Al calor de esas manifestaciones se visualizaría el horizonte de la descolonización mediante una de sus principales reivindicaciones: la soberanía territorial.

Cabe observar la importancia de la organización de los estudiantes, la cual formó el talante de aquella generación. Como señaló Salvador Allende: “ser joven y no ser revolucionario es una contradicción”, esta máxima encontrará su punto más alto en las manifestaciones del 9, 10,11 y 12 de enero de 1964, que tienen su antecedente inmediato en las manifestaciones estudiantiles de la década del cincuenta.

La descolonización en Panamá es un proceso en tensión ante la servidumbre directa e indirecta de la elite política, social y cultural a los intereses de la potencia de turno.El encare a esa servidumbre, particularmente en la segunda mitad del siglo xx, fue combatida por estudiantes. Esa es la lucha generacional que se reivindica cada 9 de enero, la cual encontró eco en el Tratado Torrijos-Carter que negoció la desaparición del enclave colonial. A partir de esa fecha, entramos en la etapa neocolonial con sutiles formas de dominación.

Como en todo proceso, las elites timonean a su favor, siempre buscan cambios parciales para quedar en lo mismo; con diferentes estampados, pero con el mismo sello. La elite en Panamá no ha podido mitigar los problemas domésticos: sociales e institucionales, la desigualdad y la corrupción carcome a amplios sectores de la sociedad; pero siempre encuentra subterfugios para salir bien librada.

Esto no puede ser de otra manera cuando la correlación de fuerzas políticas, sociales y culturales alternativas aún no cuenta con un proyecto en común. Los problemas de fondo no se resuelven con el chasqueo de dedos.

En la actualidad, la descolonización no está en la agenda, distintos elementos distractores nos hacen ver para otro lado. Tomar las riendas de nuestro destino se posterga, nos conformamos con los aparentes cambios, de allí surge el argumento anodino de que estamos menos peor que antes.

Abya Yala

Imagen tomada de Crónicas de la Tierra sin mal: http://cronicasinmal.blogspot.mx/2016/10/abya-yala-america-y-los-nombres.html