10 AÑOS DE CECAPFI

Por Mtro. David Sumiacher D´Angelo

Me da mucho gusto conmemorar que en este año el Centro Educativo para la Creación Autónoma en Prácticas Filosóficas (CECAPFI) cumple 10 años de existencia. Como parte de los festejos y conmemoraciones que todo este año hemos venido haciendo, me gustaría aquí dedicar algunas líneas a reflexionar sobre esta historia. Aunque hoy es un proyecto que tiene mucha importancia en mi vida y pienso yo en la vida de varias personas, en verdad ciertamente el Centro surgió ‘por casualidad’, podría decirse, a inicios del año 2009 cuando una directora de escuela llamada Angélica Rebollar me pidió dar un curso de filosofía para niños a sus profesores en la ciudad de Toluca. Yo no imaginaba para nada lo que habría de pasar después cuando esta persona me sugirió, al terminar ese curso, abrir un centro de filosofía para niños.

Las cosas se fueron sucediendo una tras otra, y al principio, lo que era nada más un anexo a las muchas actividades que yo hacía, empezó a cobrar cada vez más centralidad y fuerza. Poco a poco las ideas que se me ocurrían y los proyectos que pensaba se empezaban a realizar por medio del centro. Hicimos en ese mismo 2009 un coloquio nacional y en 2010 un Congreso Internacional con gente de varios países. Así se fueron sumando más personas, primeramente Jessica Montes de Oca y Gabriela Vallejo, ambas quienes hicieron importantes contribuciones pero luego ya no siguieron participando en CECAPFI. Poco después se incluyeron Virginia Sánchez, Paulina Ramírez y Miguel Ángel Zapotitla, los tres que han realizado importantísimas labores y que hoy están sumamente involucrados, siendo líderes en distintos procesos que hoy se llevan con la práctica filosófica.

Así fueron avanzando las cosas, algunos continuaban y otros dejaban pero siempre estábamos en un proceso creciente tanto en cantidad de gente como de actividades. Esto emergía principalmente de nuestro entusiasmo y el deseo de que la práctica filosófica también creciera. De a poco también empezamos a sistematizar el trabajo, los distintos tipos de cosas que hacíamos, a escribir sobre nosotros mismos. Incluimos más prácticas, primero la consultoría filosófica, de la que no había nada en México. Recuerdo muy bien esa situación, habíamos planeado el primer Diplomado sobre el tema en el año 2013, teníamos como objetivo que la primera parte la diera Óscar Brenfiier, la segunda Ran Lahav, dos expertos en el tema, y yo daría la tercera. Pero por cuestiones de fechas de pronto sucedió que ninguno de los dos podía estar en el primer Módulo. Entonces… tuve que darlo yo. Por un lado fue un reto muy grande pero a la vez muy satisfactorio. Un trabajo muy bonito con esa primera generación de ese Diplomado del cual ya llevamos más de 10 generaciones. Otras prácticas que se incluyeron después fue la del café filosófico, desde el 2015 más o menos, aunque los Círculos de Estudio (que son espacios públicos y abiertos también) comenzaron desde los inicios mismos de CECAPFI (justo ahora nos encontramos en una etapa de fusión de unos con otros). También posteriormente anexamos la filosofía con organizaciones y ahora hace muy poco los talleres filosóficos en ámbitos de exclusión.

Algo que siempre quise es que los filósofos puedan vivir de la filosofía, y ese es uno de los objetivos de CECAPFI. Personalmente no hay nada que me desgarre más el corazón que ver a un filósofo trabajando de mesero o cualquier otra cosa porque ‘no tiene más opción’. A mí eso me entristece enormemente porque significa tanto que los filósofos no saben cómo vincularse con las personas de la sociedad así como que la sociedad no pide o no está interesada en la filosofía. Por eso en CECAPFI nos proponemos generar de todas las formas posibles esa vinculación. Es un trabajo arduo pero es posible, desde que comenzamos siempre hemos crecido y hoy en día cada vez más personas que trabajan con nosotros ganan honorarios dignos gracias a la práctica filosófica.

Para CECAPFI lo más importante son las personas, lo principal es la vinculación con las personas. Cada día pienso más seriamente lo importante que es mostrar el tipo de organización que somos, porque hemos reflexionado muy seriamente sobre eso y tenemos unos 25 documentos en la actualidad de sistematizaciones respecto a nuestros propios procesos. Aunque somos una organización cada vez más grande y tenemos un vínculo con el dinero, nuestro objetivo dista mucho de ser el dinero. Es la clásica distinción entre entender qué cosas son medios y cuáles son fines. Los recursos económicos son para nosotros medios para concretar el alcance real de la filosofía con los ciudadanos, con los niños, con las familias, etc. Pero, como filósofos ubicados en medio de una realidad y contexto, entendemos que no basta pensar solo en los fines. Muy fácil es postular bellos ideales o realizar críticas a la sociedad presente y no hacer nada al respecto.

Si nuestro objetivo es que la filosofía se acerque a los ámbitos sociales, entonces tenemos que desarrollar espacios para que eso pase y las personas que lleven adelante esas tareas tienen que estar preparadas para hacerlo. Esto implica un trabajo duro y constante. Para CECAPFI lo principal son las personas, el vínculo con las personas, conocerlas, acercarnos con ellas, crear empatía. Así hemos logrado cosas inéditas como por ejemplo organizar el primer Congreso Mundial de Prácticas Filosóficas en México junto con la UNAM (el 15th ICPP que se realiza cada dos años en distintos países del mundo) y entregar allí, por vez primera, un reconocimiento a la trayectoria en la Práctica Filosófica que se dio al alemán Gerd Achenbach y al norteamericano Pierre Grimes. Esto lo pudimos hacer solamente porque tenemos cercanía con las personas, con los colegas y autores que son también amigos, en el profundo sentido que Epicuro daba al término. Pero no es solo con ellos que se realiza este acercamiento; con cada asistente, maestro, persona interesada actuamos de este modo. Hace algunos días en uno de nuestros festejos de este décimo aniversario en el Foro el Tejedor del Péndulo de la Roma en la CDMX, asistieron personas cercanas a nosotros de todos los tiempos de CECAPFI, desde profesores universitarios a maestros de primaria, desde consultores filosóficos a personas de diversas profesiones: contadores, veterinarios, psicólogos, sociólogos, padres de familia ¡y por supuesto muchos filósofos! Pero al final de cuentas una combinación de gente muy interesante y variada, todos ellos interesados por la filosofía. En verdad esto no debería extrañarnos, porque la filosofía ciertamente es parte de la médula más propia de lo humano y somos los filósofos los que tenemos que demostrar más que nadie está cercanía.

Otra cosa importante que me gustaría mencionar es la expansión internacional. Siempre la hemos tenido, yo he sido siempre una persona muy inquieta y con el gusto por viajar. Y con más o menos recursos siempre he estado trabajando estas cosas en muchos países diferentes. Pero hace casi dos años que empezamos formalmente a desarrollar actividades en otros países. A inicios de 2018 en Argentina ¡y CECAPFI de Argentina se está desarrollando muy bien! Nuestra directora de CECAPFI Argentina, Soraya Tonsich, lleva desde entonces dos Círculos de Estudio, organizamos en su totalidad el primer viaje del Dr. José Barrientos a la Argentina con actividades en la Universidad Nacional de Rosario y en la Universidad de Cuyo en Mendoza, así como en el Centro Cultural Parque España, se desarrolló una Diplomatura completa en filosofía para niños en el país y se están proyectando muchas otras cosas. En Italia fue igual, el año pasado hicimos unas pequeñas actividades, pero ahora, a inicios de octubre, tenemos un Meeting de prácticas filosóficas, en donde estamos convocando a algunos de los principales filósofos prácticos de la escena italiana. Colombia era algo que yo no tenía muy planificado, pero en este momento se está proyectando un trabajo muy fuerte por allí con diversas formaciones, la creación de un café filosófico y más cosas.

¿Y qué es lo que motiva todo esto? ¿Por qué es que estas actividades se difunden y las personas están dispuestas a luchar por ellas? Yo personalmente pienso que es por la forma de construir, por la manera que tenemos de hacer las cosas en CECAPFI. Por ejemplo, el principio de cooperación; CECAPFI opera siempre de ese modo. Eso es lo que motivó a Valeria Trabattoni quien organiza con nosotros las actividades en Italia, ella cursó el Diplomado de Consultoría Filosófica en línea con nosotros y le gustó mucho la forma de trabajar. Nuestro modo de operar busca siempre combinar esa cercanía de la que hablaba con un alto rigor y calidad académica, eso la gente lo valora. Pero después, cuando pensamos con ella hacer este encuentro que mencionaba recién, nos dimos cuenta que en el contexto italiano hacer este tipo de cosas no era para nada lo más común. Pero nosotros vemos un valor indiscutible en el hecho de juntar a las personas, de ponerlas a dialogar, creemos, sin lugar a dudas, en que la diferencia suma y en cada evento que hacemos, mientras más logos de colegas e instituciones pueda haber apoyando la actividad, es mejor para nosotros. Esa forma de pensar nos ha servido.

Otra cosa es la sistematización. Eso es lo que ha hecho que tanto en Argentina como en Colombia exista un interés tan fuerte por desarrollar formaciones en prácticas filosóficas por parte de los coordinadores y directores de CECAPFI en esos países. Esto nos ha costado mucho trabajo, y algunas cosas todavía están en proceso, pero hemos logrado sistematizar y afinar (incluso registrado) gran parte de todo lo que hacemos. Eso nos ayuda a ser más rigurosos, a capitalizar la experiencia y también a ayudar a otros a que puedan realizarla. Esto siempre en conjunción con el principio de autonomía. CECAPFI es un centro para la autonomía, lo llevamos en el nombre, incentivamos incluso que esto pase, que las personas pongan de sí, su estilo, sus gustos, sus experiencias. No somos como ‘una escuela’ en donde se enseña una forma de hacer las cosas, funcionamos más como una Universidad, en donde se brindan diversidad de propuestas, metodologías y fundamentos teóricos y las personas deben construir. Sin embargo la sistematización ayuda, es algo parecido a lo que la antigua filosofía budista llamaba ‘medios hábiles’, el Buda creaba para sus discípulos artilugios para irlos motivando en el camino de que descubrieran su propia forma para hacer las cosas.

La Editorial de CECAPFI también ha sido un arduo trabajo. En los últimos meses estuvimos presentando nuestro segundo libro ¡y estamos a punto de sacar el tercero! Esto me emociona mucho porque creo que nunca habían estado juntos en un mismo libro todos los autores que hemos conjugado para este tercer material que sacaremos en conjunto con la Editorial Novedades Educativas de Argentina. El libro se llama ‘Prácticas Filosóficas Comparadas. Filosofía con/para niños, consultoría filosófica, talleres filosóficos’ y sin temor a equivocarme creo poder decir que estamos juntando allí a una buena parte de los principales representantes del campo mundial de la práctica filosófica en una misma obra. Allí escribe Gerd Achenbach (del que casi no hay publicaciones en español), Walter Kohan, José Barrientos, Lou Marinoff, Eugenio Echeverría, Ran Lahav, Tetsuya Kono (el principal representante de las prácticas filosóficas en Japón) y su equipo, Óscar Brenifier, Félix García Moriyón y un servidor. La mayoría de ellos presentan allí algo así como su ‘visión del asunto’ respecto a las prácticas filosóficas. Mucho se le debe aquí a la importante labor de nuestra editora y traductora Tania Ortíz.

Y así hemos ido avanzando. En estos 10 años, hemos concluido más de 45 generaciones de Diplomados y entre Congresos, Jornadas, eventos, espacios abiertos al público y publicaciones hemos llegado de seguro a varios miles de personas. Pero yo no dejo de sentir que el camino en verdad recién está empezando, pues para hacer de la filosofía algo cotidiano, algo que el ciudadano común tenga presente en su diario accionar falta bastante bastante… Algo que me alegra es que hace muy poco inauguramos una nueva área de CECAPFI que tendrá un trabajo muy importante, esta es el área de CECAPFI Sociedad, que se ocupará de trabajar todo tipo de cuestiones sociales como la violencia, el maltrato, el abuso, etc. Ya hemos dado un curso sobre el tema en el mes de agosto en México y estamos ahora proyecto algunas cosas en colaboración con personas de CECAPFI de Argentina. Esto me motiva porque el objetivo de CECAPFI a resumidas cuentas es estar con la gente.

Al final de cuentas estamos muy contentos, también de contar con instituciones tan valiosas e importantes como el CEFILIBE que siempre nos han apoyado y con las que compartimos muchas causas de lucha y de avance. Más allá de que ahora CECAPFI se esté volviendo cada día más una organización a nivel mundial, creo que tiene una enorme deuda con México y que lleva y llevará siempre esto como impronta en el futuro. Siendo sinceros, nunca había visto yo un ámbito tan amplío y dispuesto para la colaboración y el diálogo como existe en este país en lo que respecta a la filosofía. Sin duda existen muchas contradicciones y de seguro el lector podrá encontrar muchos ‘peros’ respecto a esta afirmación. Sin embargo luego de más de 12 años de conocer al país yo me atrevo a decir que México cuenta con una generosidad y espíritu de apertura como pocos hay en el mundo. CECAPFI tiene el propósito de acercar la filosofía a cada persona para que pueda hacer uso de estas herramientas y posibilidades. Nosotros no podríamos hacer nada sin tanta gente e instituciones que permanentemente nos alientan y apoyan y México será siempre, de este modo, la tierra desde la cual el CECAPFI ha surgido, por lo que siempre tendremos también con ella una enorme deuda de gratitud.

 

FILOSOFÍA EN LA EDUCACIÓN: UNA PROPUESTA DESDE ARGENTINA

Paraná, Argentina. La Dra. Mariela Moreno (Facultad de Ciencias de la Educación. Universidad Nacional de Entre Ríos, UNER- Argentina) coordina y lleva a cabo un proyecto educativo-filosófico en forma de talleres que involucra a niños, niñas, adolescentes, jóvenes y educadores. Es una apuesta social que enriquece las experiencias escolares y formativas dentro y fuera de las aulas. Aquí nos comparte algo de esta encomiable labor.

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-¿De qué trata este proyecto educativo-filosófico?

Este proyecto procura explorar y enriquecer el trabajo con niños [1], adolescentes y jóvenes junto a educadores, desde la perspectiva de una apuesta social y educativa que enriquezca las experiencias escolares y formativas. Entre lecturas, escrituras, cuadernos de clases y filosofía, busca ser una experiencia educativa donde los intereses de alumnos y las responsabilidades de los educadores se conjuguen adentro y afuera de la escuela. Se trata de fronteras que, en todos los casos, unen y separan para construir los territorios que permitan establecer un diálogo, donde sean admitidos como interlocutores. El mismo incorpora preguntas desde una perspectiva filosófica sobre temáticas, ideas, creencias y saberes de prácticas educacionales. La filosofía, así, ofrece un tiempo sobre temas insinuantes para explorar nuevos sentidos.

Experiencia educativa entre lecturas, escrituras y filosofía.

La intención de crear nuevos espacios y fortalecer el trabajo de educar en un entorno cultural cada vez más dinámico y desafiante, en condiciones de fragmentación social y de oportunidades desiguales, obliga a mirar de frente las complejidades, potencialidades y perplejidades que atraviesa cotidianamente la tarea en ámbitos muy diversos. Perspectivas y vínculos que conmueven, espacios que se re -simbolizan. De este modo, este proyecto, que no esquiva posicionamientos ni interrogatorios, toma distancia de posiciones cerradas para priorizar una problematización genuina de aquello que desafía las prácticas, en la medida en que nos inquieta e interpela.

-¿Cuándo se inició este proyecto?

Lectura, diálogo y espacio de creatividad.

En Argentina hay diversas experiencias desde esta perspectiva pero no están sistematizadas ni documentadas. Ahora bien, en nuestro caso, el proyecto se inició hace 3 años. Surgió como un tiempo de lecturas en un centro de salud localizado en un barrio de la ciudad. Es un espacio de interrupción en ese territorio, en condiciones de fragmentación educativa y social. En otro momento, ese espacio se encontraba en una escuela hogar con otras características en edades e intereses. Son importantes estos proyectos por la posibilidad de vínculo educativo con rasgos emancipatorios. Con preguntas desde un registro filosófico.

-¿Cómo está organizado?

Soy la que coordino y llevo adelante el proyecto en coordinación con algunas actividades conjuntas con educadores. También trabajamos junto a madres y / abuelas,  ya que las mismas continúan la actividad de lectura junto a los niños. Al respecto, recuerdo que una madre me envió una foto de su hija leyendo en un rincón de su casa. La madre le pregunto: ¿qué lees? La niña contesto: algo interesante! [2] La madre le pregunto: ¿puedo leer con vos? Luego (esa madre) comentó: muchas veces leo los libros que ella trae y leo con ella.

Los talleres se desarrollan los días jueves. En algunos meses se llevan a cabo semanalmente y en otros cada quince días. Actualmente participan entre 10 y 12 (niños y adolescentes) y cuento con apoyo institucional en la difusión, compra de libros -que selecciono especialmente cada año-, espacio y merienda. Cabe señalar que una de las principales dificultades para llevar a cabo este proyecto, en el caso de los niños, es el sostenimiento de la asistencia regular por problemáticas sociales.

Aprendizaje en comunidad.

-¿De qué manera mide los logros en los participantes?  

Lo observo en la asistencia, en las preguntas realizadas, en los comentarios  de lo leído en el espacio “el libro va y viene” [3]. En la atención cuando leemos o en las preguntas que surgen durante el  encuentro.

¿Qué perspectivas tiene para los próximos meses?

Es un enigma lo que podría ocurrir. Pero sé que muchos de ellos transitan su 3er año de experiencia en un registro filosófico, entre otros. Posiblemente incorpore nuevas temáticas sobre ideas, creencias y saberes de prácticas educacionales que requieren interrogación.

-Muchas gracias.

[1] Hay que destacar que algunos  de los niños asisten con padres o abuelos,  ya que los mismos continúan la actividad de lectura junto a ellos.

[2] Leía el texto  No (es así) de Pablo Bernasconi.

[3] “El libro va y viene”:  cada niño o adolescente lleva un libro que selecciona para comentar en la próxima actividad.

 

 

 

 

 

 

DIEZ AÑOS DEL OBSERVATORIO FILOSÓFICO DE MÉXICO (II)

El Dr. José Alfredo Torres y el Dr. Guillermo Hurtado, miembros-fundadores del Observatorio Filosófico de México, comparten una serie de reflexiones sobre estos diez años de defensa de la filosofía y las humanidades.


A DIEZ AÑOS…

Por Dr. José Alfredo Torres

La tarea del OFM se concentró en la defensa de un valor (la filosofía); y defenderlo se convirtió en un compromiso que tuvo el carácter de demanda de justicia. Lo que la SEP en 2008-2009 asumía era una urgencia por aprovechar el “bono demográfico”; nunca antes México, se dijo, había contabilizado tantos jóvenes. Educarlos debía tener como finalidad hacerlos competitivos; ellos levantarían al país y lo colocarían al nivel de las naciones económicamente emergentes. Pero sin filosofía. Es decir, sin un comportamiento para el debate, el diálogo y la transformación honesta del ser humano. A la generación joven le bastaban las matemáticas, la comunicación, la ciencia natural y social; nada más. El Observatorio asumió el compromiso que privilegiaba la crítica a dicha postura en los medios, particularmente la prensa escrita e internet; construyó el diálogo con funcionarios a cargo de la educación nacional y otras acciones como la interpelación al gremio cultural. Lo que se logró fue una experiencia de acción-reflexión.  La defensa de la filosofía condujo a un diálogo que no privilegia sólo a la gran industria. También condujo a una educación para elegir opciones dentro del sistema mundo que querríamos. La tarea del OFM se constituyó en una utopía del pensamiento racional y  libre para la mejoría social a través de la enseñanza de materias humanísticas en un rango de importancia idéntico a las científicas. Se discutía, se tomaban decisiones conjuntas y se alcanzaban interpretaciones de la coyuntura distribuyendo actividades académicas y políticas. Fue un Jardín de Epicuro en contra del modelo evaluador de la ciencia útil o la economía cientificista, pero, insistían, sin filosofía.

                                            ……

Desde mi punto de vista, se debe asociar la fundación del Observatorio Filosófico de México con una tradición político-filosófica que activa soluciones a problemas históricos; filósofos como Samuel Ramos, Vasconcelos, Sánchez Vázquez o Leopoldo Zea, orientaron puntos cardinales hacia tal meta transformadora. Un activismo, el del OFM, contra el núcleo mexicano de rezago y autoritarismo educativo. Por contraste, a finales de la década de los sesenta, se privilegió la filosofía analítica, especulativa, abstrusa, crítica, pero sin conexión con las dificultades del entorno. Muy influyentes en esa corriente fueron Alejandro Rossi, Luis Villoro, Fernando Salmerón y Enrique Villanueva. La vertiente analítica por sí sola, hubiera resultado insuficiente para enarbolar la defensa de la filosofía en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, un periodo que expulsó de la educación nacional a nivel medio superior, todo lo que oliera a contenido filosófico. Habría sido el primer paso para barrer la filosofía en otros niveles. Si el OFM continuara existiendo más allá de sus diez años, debería seguir identificándose con una filosofía mexicana activa e incidente, que fue la que le dio inspiración; fue, en otras palabras, el antecedente para su origen. El Observatorio implicó un marco de militancia ética y política, rico en posibilidades conceptuales y exuberante en la práctica; respetuoso de otras vertientes filosóficas dentro de una pluralidad fértil. Igualmente, el OFM requerirá en el futuro ordenar en un corpus el capítulo de una década de vida, puesto que se ha tratado de una efeméride colectiva, gremial; filosóficamente hablando, de una aportación comunitaria a la filosofía mexicana en el contexto de principios del siglo XXI.

                                               ……

Los tiempos del neoliberalismo en México han arrojado una marea de individualismo y competencia salvaje (económica, laboral, académica, social). Una debacle moral, por cuanto hubo ruptura de lazos comunitarios esbozados en la Constitución y contenidos en el discurso posrevolucionario, que, al parecer, cayó herido de muerte debido a la crisis de la deuda externa       -principios de la década de los ochenta- y la integración de México a la política económica norteamericana mediante la firma de cartas de intención con el FMI. Hemos atravesado crisis profundas: la invasión de EU, de Francia, la guerra civil de 1910, la Doctrina Monroe en distintas etapas incluso la actual, el Consenso de Washington, la cancelación del TLCAN, el golpe que canceló la filosofía en la educación obedeciendo un esquema de la OCDE, la redefinición de la política fronteriza bajo ataque de Donald Trump. En casos anteriores la filosofía mexicana ha intervenido para construir vías de humanismo que nos encarrilen hacia la recomposición y dignificación de la vida nacional. Barreda, Justo Sierra, el Ateneo, Leopoldo Zea, etc., han aportado elementos de restitución humanística y filosófica.

Me parece que el OFM, con su carga modesta de aportación, debe situarse en esa línea de la tradición filosófica mexicana, pues 1) ha ejemplificado un quehacer ético que simplemente busca la defensa de la filosofía y las humanidades en tanto condición para la equidad y la batalla contra la colonización educativa;  2) se inscribe esta tarea en lo que Barreda llamó “emancipación mental”, es decir, la consecución actual de espacios que no solamente incentiven la instrucción técnica y robotizada, sino las humanidades y la filosofía con miras a una acción en medio del capitalismo cruel y poderes políticos corruptos.  Pero la experiencia del OFM tiene pendiente un corolario: elaborarla en términos teóricos y recargarla de símbolos dentro de la filosofía mexicana que no niega lo universal; creo que sería una vertiente humanística en deuda con esos puntos de partida filosóficos, pues ha sido el OFM un horizonte crítico frente al Estado (neoliberal). Ha sido una perspectiva visualizada en logros de humanismo educativo.

                                                  ……

Sin caer en recetas de liderazgo, el Observatorio proyecta una línea práctica de reivindicación. Una línea irrepetible y, sin embargo, susceptible de interpretaciones pertinentes a batallas filosóficas en el terreno de la estructura estatal y económica “globalizadas”. El componente fundamental ha sido ético; en términos generales, de ahí viene la inclinación a favorecerlo. Ninguna ventaja corrupta, ninguna avenencia oportunista, ningún privilegio indigno. Quizá suene petulante, pero no lo es: la búsqueda, y sólo la búsqueda, de una educación crítica y practicante de valores filosóficamente sustentados en el comunitarismo político, educativo, cultural y económico, hasta donde sea posible (e imposible) en un paisaje ultraindividualista y violento. Naturalmente, sigue siendo una tarea inacabada, ya que, darle carta de naturalización a la crítica, la ética y la educación filosóficas en el ojo del huracán neoliberal, necesariamente implica remar contra la corriente. Pero esa es una satisfacción de la filosofía.               

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                                                                               DIEZ AÑOS DEL OFM

Por Dr. Guillermo Hurtado

Desde mediados de 2008 corrían rumores de que el gobierno pretendía recortar los cursos de filosofía dentro del bachillerato nacional. Un mal día nos enteramos que las autoridades educativas nacionales habían aprobado de manera unánime una reforma de la educación media superior que eliminaba todas las asignaturas de filosofía y, más aún, toda el área de las Humanidades del mapa curricular del bachillerato.

El nuevo currículum adoptaba el modelo de las competencias que ya operaba en la escuela primaria. El plan determinaba que las competencias filosóficas fuesen transversales, es decir, que se enseñaran en todas las asignaturas del bachillerato, lo que equivalía a que no se enseñaran en ninguna en lo particular. Por lo que concierne a las humanidades, el área entera, el concepto mismo, desaparecía, transfiriendo la asignatura de historia al área de ciencias sociales, junto con la de contabilidad, y a la de literatura al área de comunicación, junto con la de cómputo.

José Alfredo Torres, Gabriel Vargas y yo  decidimos convocar un movimiento nacional para revertir esa situación. Fue así que el 18 de marzo de 2009 fundamos el Observatorio Filosófico de México que contó con la participación oficial de las principales asociaciones filosóficas del país.

El 23 de abril de ese año, el Observatorio publicó un desplegado de media página en un importante diario de circulación nacional en el que exigía la restitución de todas las asignaturas de filosofía en el bachillerato y demandaba la reincorporación del área de Humanidades. La  respuesta de la sociedad mexicana fue inmediata y solidaria. De todas partes recibimos adhesiones. Durante semanas las autoridades siguieron la estrategia de ignorarnos e incluso de desprestigiar el movimiento. Sin embargo, la presión en los medios creció de tal manera que la Secretaría de Educación se vio obligada a recibirnos para dar respuesta a nuestras demandas.  Después de varias semanas de negociaciones, el gobierno decidió dar marcha atrás. El 22 de mayo el Consejo Nacional de Autoridades Educativas en pleno determinó por unanimidad reintegrar a la Filosofía y a las Humanidades al currículum de la educación media superior. Los filósofos mexicanos habíamos ganado la batalla.

Señalo algunas características de ese movimiento. La primera es que no tuvo interés político alguno por encima de la reivindicación de la filosofía. Esto permitió que el desplegado del 23 de abril fuese firmado por filósofos e intelectuales de todo el espectro ideológico. Por otra parte, la manera de actuar del Observatorio fue siempre responsable. Contuvimos la radicalización, ya que había grupos que pretendían cerrar escuelas o tomar las calles, y siempre tuvimos disposición al diálogo. Otra característica destacable del movimiento es que fue plural, democrático y horizontal, sin jerarquías de ningún tipo. El movimiento adquirió fuerza y legitimidad gracias a su inquebrantable unidad interna. El gobierno no negoció con un  grupito de filósofos ilustres sino con los representantes de la comunidad filosófica nacional. Por último, destacaría que el uso eficiente de los medios de comunicación masiva: periódicos, revistas, radio, redes sociales. El mensaje fue claro y los reporteros, articulistas y caricaturistas entendieron la importancia de nuestra causa.

¿Qué podemos aprender de la experiencia del 2009? Extraigo dos moralejas. La primera es que el gremio filosófico mexicano descubrió una nueva modalidad de su participación política. El antiguo modelo del filósofo como intelectual cortesano, orgánico o incluso crítico, ha quedado atrás. La época de los Bertrand Russell, los Jean Paul Sartre y los José Ortega y Gasset acabó. Los filósofos debemos organizarnos como un grupo más con el fin de tener una voz que pueda escucharse. Esto no significa que se le reste importancia a la contribución individual que podamos hacer como periodistas, activistas, o funcionarios, pero es evidente que la única manera para que se nos haga caso es  si nos organizamos de manera colectiva. Para ello, ayudaría que las asociaciones de filosofía de nuestros países fuesen algo más que comités organizadores de congresos nacionales para convertirse en organizaciones con una agenda política bien definida. Y aquí llego a la segunda moraleja. El nuevo campo de batalla no sólo está en la universidad sino en todo el sistema educativo previo a la universidad. Es ahí donde se decidirá si la filosofía puede seguir siendo una práctica que beneficie a grandes grupos de la población o sí quedará restringida a un grupo reducido de especialistas, como si fuera una disciplina tan abstrusa como la astro-física o una actividad tan elitista como el golf.

 

 

 

DIEZ AÑOS DEL OBSERVATORIO FILOSÓFICO DE MÉXICO

En esta nueva entrada, el Dr. Alberto Saladino García (UAEMéx) comparte una reflexión sobre los diez años del Observatorio Filosófico de México.

LAS CONTRIBUCIONES ACADÉMICAS DEL OBSERVATORIO FILOSÓFICO DE MÉXICO 

Por Dr. Alberto Saladino García

Les recuerdo que mi participación en este pujante movimiento intelectual inició durante el ciclo escolar 2009-2010 al gozar de un año sabático en el Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), posición envidiable para estar enterado –como dicen quienes utilizan las nuevas tecnologías-, en tiempo real, de los acontecimientos culturales y políticos de la nación. Después he continuado colaborando desde la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx). Mi apreciación sobre la década de observación filosófica la limitaré a señalar tres tipos de contribuciones académicas.

Docencia. El OFM nació como un movimiento exitoso pues el objetivo que le dio origen -luchar contra la supresión de la enseñanza de la filosofía en el nivel medio superior- lo logramos. Más aún, desde ese triunfo se ha ido expandiendo la enseñanza de la filosofía a instituciones de orientación tecnológica. Aunque no todas sus iniciativas se han concretado, por ejemplo, se soslayó la propuesta para incorporar la filosofía en la Constitución de la Ciudad de México, pienso que la batalla para incluir la filosofía en la reforma educativa procesada por la Cuarta Transformación (4T) saldrá adelante. Al tiempo.

Investigación. El impacto del OFM en este rubro también está resultando muy positivo. A raíz de la traducción del libro de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), La filosofía una escuela de la libertad. Enseñanza de la filosofía y aprendizaje del filosofar: la situación actual y las perspectivas para el futuro (Universidad Autónoma Metropolitana,-Iztapalapa, 2011) caímos en la cuenta de la ausencia de este tipo de diagnóstico en el país, por lo cual elaboré el “Diagnóstico de la Filosofía en México”, con el apoyo de un grupo de alumnos de la Licenciatura de Filosofía de la UAEMéx, texto hospedado en el portal electrónico del OFM. Luego han aparecido más estudios motivados por nuestro movimiento, con lo que estamos enriqueciendo la cultura filosófica.

Difusión. Parte del sello del OFM lo constituye la persistente labor de divulgación de acciones, exigencias y proyectos. Por ejemplo, al año de su fundación convocó a un foro sobre la “Situación de la enseñanza de la filosofía en la educación media superior” efectuado en la sala José Gaos del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM, cuyo alcance se amplificó geométricamente con la publicación del libro compilado por Gabriel Vargas Lozano, La situación de la filosofía en la educación media superior (Red Internacional de Hermenéutica Educativa/Torres Asociados, 2011). Pero el fenómeno editorial lo constituyó la edición virtual del libro de la UNESCO citado, hecha por el Senado de la República en el año 2013. Su más reciente labor de popularización lo constituyó la organización de tres mesas para debatir sobre la Filosofía y la 4T en el seno del XIX Congreso Internacional de la Filosofía que tuvo por sede la Universidad Autónoma de Aguascalientes.

Debemos reconocer los importantes logros del OFM como resultado de la entusiasta y colaborativa participación de decenas de docentes de la filosofía de distintas instituciones del país, lo cual no obsta para reconocerles sus encomiables esfuerzos de coordinación.

Los retos impuestos por la ciudadanía en 2018 convocan a fortalecer la ruta trazada por nuestro movimiento para nutrir del saber filosófico a la sociedad mexicana.

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A DIEZ AÑOS DEL OBSERVATORIO FILOSÓFICO DE MÉXICO: ¿POR QUÉ MANTENER SU EXISTENCIA? 

Por Dra. Alejandra Velázquez Zaragoza

Como es sabido, la reforma que emitió la Secretaría de Educación Pública, en 2008, para reestructurar los programas del bachillerato (Reforma Integral de los Estudios de Educación Media Superior-RIEMS), excluyó, en su primera versión, el campo disciplinar de las Humanidades, contemplando solamente los de Matemáticas, Ciencias Experimentales, Ciencias Sociales y Comunicación.  Historia, fue adscrita al campo de las Ciencias Sociales y Literatura, al de la Comunicación, eliminando así las asignaturas filosóficas de todos los programas de bachillerato dependientes de dicha Secretaría, asignándoles el estatuto de “conocimientos transversales”.

La gravedad del hecho impulsó a la comunidad filosófica de todo el país a tomar medidas para evitar la imposición de tal Reforma. Bien se sabe que, en este contexto, surgió el Observatorio Filosófico de México (OFM) como una iniciativa que aglutinó los esfuerzos de la comunidad filosófica e intelectual que desarrolló gestiones para dar marcha atrás a la desaparición de la filosofía que se perpetraba bajo el rótulo de la transversalidad. Debe subrayarse un cumplido reconocimiento a los fundadores del OFM y a todos aquellos que respaldaron sus acciones.

Sin embargo, a diez años de la fundación del OFM, ya alcanzado el propósito que le dio origen, cabe preguntarnos ¿por qué preservarlo? El corto espacio que podemos ocupar aquí para responder lo anterior, nos da oportunidad de enunciar escuetamente sólo uno de los porqués.

Artículo de Revista Proceso. No. 2208-24 de feb-2019

Cada nueva administración de gobierno defiende un proyecto educativo, en el cual, el papel que ocupan las humanidades y la filosofía en particular, es asunto a dirimir. En efecto, a pesar de las diversas declaratorias firmadas por nuestro país desde 1953, cuando la UNESCO lanza la primera encuesta mundial acerca del estado de la filosofía, México formó parte del grupo de los 21 países que se comprometieron con la declaratoria que, entre sus principales exhortos señalaba el de “[…] mantenerse y preservarse en todos los lugares donde ésta ya existe y además, que sea instalada en todos los países donde aún no existe.”[1] Por lo anterior, se asume la valía intrínseca de la filosofía como patrimonio de la humanidad, cuyo cultivo ha de resguardarse al margen de las decisiones coyunturales de los gobiernos en turno.

El OFM y la comunidad que congrega no pueden dejar de atender el cumplimiento de ese compromiso internacional que interesa mantener por sus innegables beneficios, entre los que destaca el de contribuir a formar una ciudadanía dispuesta al diálogo racional, sustentado en los valores universales de respeto y tolerancia a la diversidad de perspectivas, alejándose de visiones polarizadas.

En fechas recientes, el OFM ha dirigido algunas de sus acciones a manifestarse en la Cámara de Diputados, como iniciativa indispensable para recordar o informar a la clase política de nuestro país el trasfondo de resguardar a la filosofía fuera de los vaivenes de las coyunturas sexenales.

Celebrar estos 10 años del OFM implica tener presente los porqués de su existencia y respaldarla, mediante la necesaria participación de la comunidad filosófica mexicana.

 

[1] Georges Canguilhem et altri, L’enseignemen de la philosophie, UNESCO, París, 1953, p. 13.

 

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A DIEZ AÑOS DEL LA CREACIÓN DEL OBSERVATORIO FILOSÓFICO DE MÉXICO 

Por Lic. Ausencio Pérez Olvera

Fue muy oportuna para nuestro país la creación en el año 2009 (el 18 de marzo) de una organización de humanistas como el Observatorio Filosófico de México (OFM), en un momento de deterioro social y humano de alto riesgo para nuestro país y para el mundo. La lucha del OFM fue considerada en su momento como “una reivindicación de la filosofía en México”, yo añadiría “y de las humanidades”, además del inicio de un “nuevo humanismo”; de la filosofía porque a partir de entonces, con la eliminación de la filosofía de los planes de estudio del bachillerato en México, por primera vez se voltea a ver en nuestro país, la importancia de la filosofía (la ética, la lógica, la metafísica, la estética, la filosofía política, la epistemología, etc.) en la formación del ser humano de carne y hueso, del individuo de a pie fuera del gremio filosófico, de una educación filosófica para toda la sociedad en su conjunto.

Es una “reivindicación de las humanidades” en nuestro país, porque así como en la primera mitad del siglo XX no solo la filosofía se convirtió en un símbolo dentro de la formación social, sino también la literatura, la historia, el derecho, el arte y todas las áreas de humanidades, ahora también éstas se empiezan a revalorar, pero no como un complemento o acervo cultural de su formación escolar del estudiante frente a otras materias científicas y tecnológicas imperantes en la educación neoliberal del momento, sino ahora se perfilan como el fundamento de toda forma de vida y de toda formación escolar, científica y tecnológica; y es un “nuevo humanismo”, porque, así como en el mundo grecorromano, el renacimiento y la ilustración, la filosofía fue criterio y fundamento de la ciencia y de la emancipación del hombre europeo, ahora por primera vez en la historia de nuestro país, se considera a la filosofía (y las humanidades), no solo como una ideología que esté detrás de una política y una forma de gobierno, sino como una forma de vida, de emancipación y de transformación de la sociedad y de los individuos (lo más parecido en nuestro país fue el establecimiento del positivismo en México en el siglo XIX que sustituye a la ideología escolástica por una cientificista dentro de la educación escolar).

Por ello, la creación, la lucha y el movimiento que ha generado el OFM ha sido un parte aguas en la historia de la educación en México, y ejemplo para muchos países del mundo, ya que por primera vez, no solo ha logrado como ningún país del mundo, revertir el antihumanismo neoliberal en una sociedad tan deteriorada como la nuestra, sino que está logrando (así lo esperemos) que a través de la formación filosófica en la educación escolar y dentro de los diferentes ámbitos de la sociedad, pueda incidir en las transformaciones de nuestro país, de los diferentes pueblos e individuos, logrando como legado una nueva cultura de pensamiento y siempre bajo los principios humanos tan necesarios que requiere esta llamada “cuarta transformación”.

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EL QUEHACER FILOSÓFICO Y LA ENSEÑANZA DE LA FILOSOFÍA

Por Mtra. Lucía Agraz

Hacer filosofía en las escuelas, sigue siendo el  volver a la filosofía como una enseñanza práctica, que haga significativa la vida y dé sentido al ser humano. En otras palabras, la filosofía misma debe renovarse en cuanto a la forma en que es enseñada, para poder llevar a una mayor incidencia fuera del aula. El papel de la filosofía en la educación debe encaminarse a tener una incidencia en el ámbito de lo privado, es decir en cada persona, para que tenga una incidencia en lo público. En  una primera etapa se hace un ejercicio filosófico personal como lo planteaba Villoro, la filosofía es un camino que permite reformar, hacer una elección de vida y solo se puede hacer desde la educación. Si no hay educación para todos, entonces, como era la preocupación de Villoro, se extenderá la enajenación y la dominación, por lo que es necesario que la educación haga un retorno del proceso neoliberal en el que se encuentra para poder hacer surgir al ser humano-hombre.  El papel de la filosofía como un cultivo de la persona en un sentido humano, es un  ejercicio de ética, incluso un ejercicio espiritual que permite al individuo el pensamiento crítico que en el que los jóvenes no reproduzcan acciones que contribuyan al sistema neoliberal. Es esencial una inclusión y una postura clara ante los temas de pobreza, espacios económicos y desigualdad social, el consumo, bioética, medioambiente y desarrollo humano. En el Observatorio Filosófico de México no  se busca solamente teorizar, también actuar. El ejercicio filosófico personal también incide en la comunidad, pero no puede darse sin el primero. El primer punto de incidencia es en el docente. Una de las propuestas del OFM es invitar a todos los maestros de filosofía  de todo el país para incluirse en la labor de difundir la incorporación de la filosofía en todos los niveles educativos. Proponemos la creación de más observatorios filosóficos en diversos estados de la república como es el caso del Observatorio Filosófico de Morelos, que ha impulsado todo tipo de difusión de la Filosofía a través de certámenes de ensayo filosófico, caricatura, publicación de artículos, talleres de filosofía para niños, jóvenes y adultos, proyectos que vinculan de manera interdisciplinaria a la filosofía con los temas de sustentabilidad y desarrollo social.

La enseñanza de la filosofía no está aislada del hecho educativo y por lo tanto es obligado preguntarse cuál es el rol que juega la filosofía en la educación y qué quiere lograr con el desarrollo del pensamiento. El que enseña filosofía no puede hacer un discontinuo entre lo que enseña y la reflexión de la educación en un marco de antropología y de la necesidad del proyecto de escuela para el crecimiento de la persona humana, la toma de decisiones y por supuesto el hecho que este desarrollo se da dentro de la cultura, la sociedad y la persona tanto en su momento de desarrollo como en un eventual momento de aplicación. Por lo tanto el docente debe preguntarse sobre la finalidad de lo que enseña y sobre todo el objetivo que persigue que logren sus estudiantes. El desarrollo del pensamiento es continúo, en el docente y en el estudiante. Y la finalidad de la enseñanza de la filosofía es que logremos el pensamiento autónomo que nos permita ser críticos y capaces de aceptar las diferencias. ¿Cómo logra entonces la filosofía esto? A través de la propuesta de curiosidad por el mundo, de interrogación constante de búsqueda de respuestas más que de almacenamiento de conceptos. La filosofía es una forma de experimentar el mundo, de comprenderlo y de cambiarlo. El vínculo con la realidad es esencial para dotar a los estudiantes de este interés y conocimiento de lo que puede hacer un filósofo en su comunidad en todo tipo de ámbitos y escalas. Es importante también el vínculo entre el maestro y sus estudiantes porque esto crea un ambiente de motivación. Este vínculo solamente puede venir de una reflexión previa de la filosofía de la educación. Sin embargo, una reflexión de lo que esto genera no es meramente para el buen funcionamiento de un salón de clases, sino de la actuación del estudiante en lo público, en su capacidad de aplicación del pensamiento filosófico en su toma de decisiones, que desde luego se relaciona con la ética y sobre el ejercicio continuo de orientar su proyecto de vida hacia la plenitud personal y comunitaria.

“Filosofía para Todos

“Filosofía en la Educación

“Filosofía en la Constitución

“Atrévete a la Filosofía

 

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LUCHA A FAVOR DE LA REIVINDICACIÓN Y DIVULGACIÓN DE LA FILOSOFÍA

Por: Dr. Angel Alonso Salas

Han pasado diez años de lucha a favor de la reivindicación y divulgación de la filosofía. Una década después del surgimiento del OFM ha dado como frutos cafés filosóficos en casi toda la República mexicana; la enseñanza de filosofía con niños y adolescentes en muchas escuelas; talleres de filosofía en reclusorios;  revistas de filosofía y una mayor difusión del quehacer filosófico… Sin embargo, hace falta consolidar la significación y apropiación del filosofar como una forma de vida, lograr que se imparta filosofía en el nivel básico, potencializar la cultura de la paz, la formación de un sujeto critico, el papel de las Humanidades en aras de un México más justo, equitativo, incluyente, ético, humano y solidario…

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SIGNIFICADO E IMPORTANCIA DEL OBSERVATORIO FILOSÓFICO DE MÉXICO

Por: Lic. César de Rosas Ramírez

La importancia y significado de la ardua labor de una década por parte del Observatorio Filosófico de México (OFM) se da en dos niveles: el nacional y el internacional. Para la cultura y educación de nuestro país, el OFM ha señalado y criticado uno de sus principales problemas: la reducción de la formación integral de los mexicanos para convertirla en un mero adiestramiento para el trabajo, lo cual, entraña una disminución de los diversos aspectos que conforman la dimensión de lo humano para convertirlo en un mero apéndice de máquina. Dicha tendencia ha sido impulsada por los gobiernos con orientación neoliberal que habían controlado nuestro país por décadas, pero que, al mismo tiempo es una directiva a nivel mundial.

Por ello es que la relevancia del OFM no es sólo local. En el plano internacional se ha convertido en un ejemplo, apoyo, fuente de inspiración y consulta para la defensa y reivindicación de la filosofía y las humanidades en otros países, por ejemplo, en España. Ha sido tal su impacto que se encuentra en colaboración estrecha con la Federación Internacional de Sociedades de Filosofía (FISP) y sus miembros han impulsado junto con la comunidad filosófica de habla española y portuguesa la Red Iberoamericana de Filosofía (RIF), la cual, tiene como parte de sus objetivos centrales la defensa y reposicionamiento de la filosofía en la sociedad iberoamericana.

En términos generales, la importancia del OFM se concentra en que durante diez años ha realizado una labor por la reivindicación del pensamiento crítico y reflexivo, una reivindicación de la libertad del pensamiento, ya no sólo para “intelectuales”, y tampoco únicamente para los ciudadanos, sino para todos los individuos desde la infancia, con el objetivo de apuntalar la construcción de una sociedad más justa, igualitaria y democrática, y en la medida de lo posible, cada vez más alejada del dogmatismo y la intolerancia -vengan de donde vengan- que anulan la capacidad creativa y transformadora del ser humano.

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DOS LUSTROS DEL OBSERVATORIO FILOSÓFICO DE MÉXICO

                                                                                                                     Por: Lic. Pedro Corzo Corea

La Filosofía, durante todo el período neoliberal estuvo conjurada, sobre todo durante el sexenio de Felipe Calderón, al grado tal que al final de los primeros dos años  de su nefasto mandato, se publicaron, en septiembre y octubre de 2008, las bases de lo que posteriormente se denominaría la Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS), en la cual se eliminaron tanto a la Filosofía, como a las Humanidades de los distintos planes de estudio bajo la tutela del Gobierno Federal. Afortunadamente la Filosofía y las Humanidades permanecieron en algunas instituciones autónomas, como la Universidad Nacional Autónoma de México, y otras de gobiernos locales, como el Instituto de Educación Media Superior del Distrito Federal, así denominado en aquel entonces.

Para defender la presencia de la Filosofía en el Sistema Educativo Nacional es que se funda el Observatorio Filosófico de México, el 18 de marzo de 2009, Desde entonces hasta la fecha, se ha luchado con denuedo, para que la Filosofía no solamente no desaparezca de los Planes de Estudio, sino que su presencia se extienda de manera obligatoria a todos los niveles educativos: el básico, el medio superior y el superior. Y además, junto con las Humanidades, que la Filosofía sea incorporada en el texto del Art. 3 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para brindar herramientas de reflexión a los temas fundamentales de la vida del hombre, sobre todo ahora, en ésta coyuntura de Cuarta Transformación, de cambio de Régimen.

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ACTIVISMO FILOSÓFICO
                                                                                                                               Por: Raúl Berdejo Trejo

Algunas de las contribuciones y propuestas en torno al Observatorio Filosófico de México son las siguientes. 1) Aparición en el campo del activismo de la defensa de la filosofía con la intentona de la derecha. 2) intervención del OFM en la práctica política. 3) Desarrollo de la praxis trasformadora en el concepto de la filosofía en México. 4) Impulso a las propuestas legislativas constitucionales en materia de la responsabilidad educativa del Estado para incorporar la dimensión filosófica en sus programas de estudio e impulsar sus facultades en toda la estructura educativa.

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FORTALECIMIENTO DE LA COMUNIDAD FILOSÓFICA

Por: Mtro. Eduardo Sarmiento Gutiérrez

La conformación del Observatorio Filosófico de México (OFM) fue posible, entre muchas otras cosas, gracias a un trabajo de fortalecimiento interno de la comunidad filosófica. Por mucho tiempo, décadas me atrevo a decir, se mantuvo una cierta distancia entre los profesores de filosofía del nivel medio superior y los de nivel superior. Las razones no importan ahora, el caso es que tras el decreto que eliminaba el campo de las Humanidades en el bachillerato se generó un ambiente propicio para que el profesorado de ambos niveles cerrara filas a través de un arduo trabajo de articulación, organización y planeación. El OFM se fundó el 18 de marzo de 2009 por idea del Dr. José Alfredo Torres, el Mtro. Gabriel Vargas Lozano y el Dr. Guillermo Hurtado. Al poco tiempo se sumaron las más importantes asociaciones de filosofía del país y se crearon lazos con agrupaciones filosóficas del plano nacional como internacional y que pueden verse en la página www.ofmx.com.mx. Los meses subsiguientes fueron de mucha labor. Imposible olvidar aquellas reuniones de análisis hasta altas horas de la noche en el IIF-UNAM; el permanente intercambio de información, puntos de vista y eternos debates propios de una asamblea. A diario cascada de correos electrónicos, llamadas por teléfono e intercambio de escritos y reflexiones; las largas conversaciones sobre los desafíos en puerta y estrategias y acciones a seguir. E incluso, recuerdo que cuando se dio la epidemia de influenza AH1N1, en abril del 2009, y ante la suspensión de clases en todo el territorio nacional y la cancelación de actividades en sitios públicos, celebramos una reunión en un parque ubicado al sur de la ciudad, es decir, nada detenía los intensos trabajos de organización y planeación. Trazamos los objetivos: que se restablecieran las materias de Ética, Estética, Introducción a la Filosofía y Lógica y también impulsar la filosofía en los terrenos de la docencia, la investigación y la difusión. Nos conocimos y nos reconocimos en torno a una idea en común: la defensa de la filosofía y, tras ello, irrumpimos en la vida pública, social y cultural.

Filosofía en el zócalo de la Ciudad de México. Foto: archivo Cefilibe

Ahora bien, más allá de las batallas ganadas (como la restitución del campo de las Humanidades), de las labores pendientes y los nuevos desafíos (como la propuesta de incluir la filosofía en el artículo 3º constitucional), lo cierto es que algo cambió con el movimiento en defensa de la filosofía. En diez años de trabajo, hemos aprendido y desaprendido muchas cosas no sólo sobre la filosofía, sino sobre nosotros mismos como comunidad filosófica y más sobre nuestro compromiso gnoseológico y ético, o sea, con la verdad y la sociedad. Hemos defendido una idea abierta de la filosofía sin pretender banalizarla ni encasillarla en X o Y corriente, pues tan importante es su fortalecimiento al interior del ámbito académico como su cultivo y práctica, con técnicas y estrategias específicas, en la plaza pública. Hemos mantenido una postura crítica ante nosotros mismos e instancias de poder. Aprendimos a resistir frente a la soberbia de los funcionarios (en especial de los neoliberales) que se atribuyeron el papel de inquisidores contra la enseñanza de la filosofía y las humanidades. Y, finalmente, asimilamos propuestas y críticas de todas las personas que se acercaron para sumar esfuerzos o corregir alguna falla. ¿Qué fue lo que cambió en estos diez años? Una buena parte de la comunidad filosófica ya no está encerrada en las torres de marfil y hoy levanta la voz contra medidas educativas que desatienden la enseñanza de la filosofía y humanidades. Igualmente, guiados por ese ímpetu, filósofas y filósofos trabajan de manera silenciosa todos los días, de variadas formas, para que nuestra sociedad vuelva encontrar esa relación íntima con la vida (relación ofuscada en estos tiempos de desconfianza y rutina económica); para que las personas se guíen con principios y valores éticos y estéticos y puedan establecer relaciones más humanas. Para cultivar el gusto del saber por el saber, por la cultura, las ciencias y humanidades. Defender la enseñanza de la filosofía y humanidades es hacer valer nuestro derecho a pensar, escuchar, y trasformar la sociedad. Es pues, aportar algo a nuestra sociedad.

Diez años después algunos ya no están pero se han sumado otros colegas. De todas y todos aprendimos y seguimos creciendo en unidad. Quizá no se pueda decir lo que viene a futuro pero, no obstante, lo que sí es seguro es que mientras se mantenga el amor por el saber y la cordialidad dentro de la comunidad filosófica, se estará en condiciones para seguir observando y trabajando por el fortalecimiento y dignificación de nuestro quehacer. ¡Larga vida a la filosofía y al Observatorio Filosófico de México!

 

 

 

 

 

 

#RadioUNAM ¿EN QUÉ CONSISTE LA PROPUESTA DE INCLUIR LA FILOSOFÍA EN EL 3º CONSTITUCIONAL?

 

El Dr. José Alfredo Torres y El Dr. Ángel Alonso Salas, miembros del Observatorio Filosófico de México, explican por qué es importante incluir de manera explícita la filosofía en el artículo tercero constitucional.  Entrevista en Radio UNAM, PrismaRU, 96.1 FM y 860 AM, viernes 22 de febrero. Conduce DEYANIRA MORÁN. Espacio del Observatorio Ciudadano de Coyoacán. Grabación compartida por la Profesora Susana Huerta.

Agradecemos mucho sus comentarios.

 

 

DISCURSO POR LA INCLUSIÓN DE LA FILOSOFÍA EN EL 3º CONSTITUCIONAL (III)

                                                                                                  Por Mtro. Gabriel Vargas Lozano*

 

DISTINGUIDAS Y DISTINGUIDOS DIPUTADAS Y DIPUTADOS DE LAS COMISIONES DE PUNTOS CONSTITUCIONALES Y EDUCACIÓN DE LA LXIV LEGISLATURA.

Señoras y señores:

Vengo ante ustedes para darles a conocer el punto de vista de la Federación Internacional de Sociedades de Filosofía, organización que agrupa los más importantes pensadores del mundo (reconocida por la ONU y la UNESCO) y del Observatorio Filosófico de México, sobre la importancia que tiene incorporar a las disciplinas filosóficas en el artículo tercero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Actualmente existe una tendencia encabezada por la OCDE que tiene por objetivo orientar a la educación en un sentido tecnocrático y mercantilista eliminando la filosofía y las humanidades. Eso no es educación sino instrucción. Aquí en nuestro país, el Sr. Felipe  Calderón Hinojosa, a través de la Secretaría de Educación Pública, eliminó, mediante un acto incalificable las disciplinas filosóficas de la Educación Media Superior. Si no hubiera sido por la lucha encabezada por el Observatorio Filosófico de México y el fuerte apoyo de las Asociaciones científicas, personalidades nacionales e internacionales, profesores eméritos y  muchos sectores más entre los que debemos incluir al Senado de la República y  la ONU, esta situación se hubiera mantenido hasta el fin del anterior régimen.

¿Qué es un mundo sin filosofía? Un mundo robotizado, enajenado y deshumanizado. Un mundo sujeto a la violencia.

La filosofía, a través de disciplinas como la ética, la lógica, la epistemología, etc., permite al individuo enfrentar mejor los grandes dilemas de nuestro tiempo. Una educación basada en firmes bases filosóficas permitirá a los ciudadanos una forma de educación que mitigue la violencia en diversos aspectos; una conciencia de su situación en el mundo; una solidaridad para con los más desvalidos y una posición democrática.

La UNESCO ha declarado que se debería formar filosóficamente a todos los miembros de la sociedad (niños y niñas, adolescentes, adultos y ancianos) en los sistemas escolares y  fuera de ellos a través de múltiples recursos (Cafés filosóficos, talleres, asesorías, en los hospitales, en las cárceles, en los lugares de trabajo).

Pero además, hay un argumento que nos interesa especialmente a los mexicanos. No puede haber una cuarta transformación de México, como lo ha planteado el Presidente de la República, si no se cuenta con el concurso activo de la filosofía en la Educación.

En todas las transformaciones anteriores: La Independencia, que fue propiciada por la Ilustración francesa al grado en que los pensamientos de Juan Jacobo Rousseau influyeron en Morelos cuando escribió la Constitución de Apatzingán; en La Reforma, se lucho por instituir un régimen liberal y para conformar una mentalidad científica, Benito  Juárez asesorado por Gabino  Barreda instauró  la educación positivista (aquí no  hablamos de la degradación ideológica del positivismo en manos de los científicos) y finalmente, la Revolución mexicana de 1910 se inspiró en las filosofías sociales y en la crítica al estado absolutista por los hermanos Flores Magón. Pero no todas las filosofías han sido  positivas ya que también hay negativas como las que impulsaron al nazismo o al neoliberalismo. Poca gente sabe que éste fue planteado en los años treinta frente al Keynesianismo por Friedrich Von Hayek que fue revivido en los años ochenta por Ronald Reagan y Margaret Thatcher. Esta filosofía ha impulsado una sociedad individualista, egoísta, mercantilista, ignorante y  violenta.

Mtro. Gabriel Vargas Lozano. (Foto archivo Cefilibe)

Mi pregunta es: ¿eso queremos para nuestro país?, ¿queremos que los niños sean educados por los juegos electrónicos, por las películas de narcotraficantes, por un desprecio a la cultura, por desvalores como la vida rápida y fácil, por la normalización del robo, por la ausencia de respeto a las personas que son secuestradas, torturadas y  asesinadas sin piedad alguna? ¿Queremos que se destruya la naturaleza? ¿Qué no seamos conscientes de los efectos negativos del uso de las nuevas tecnologías? ¿Qué no haya una reflexión sobre el mejor camino a seguir para los individuos y las sociedades? ¿Que los medios de comunicación del estado sirvan para todo lo anterior y  no para crear  una conciencia de respeto, de autoperfeccionamiento, etc.?

Si no queremos todo esto, la filosofía, con todas sus letras, debe formar parte del texto constitucional.

Todas las asociaciones de México y varias internacionales hemos dirigido una carta al Lic. Andrés Manuel López Obrador planteándole cuatro puntos que resumo:

  1. La filosofía tiene un papel fundamental en la transformación social y una función irremplazable en la educación en todos los niveles.
  2. Hasta ahora, la filosofía no ha sido considerada como factor de la solución de los graves problemas que nos aquejan.
  3. La filosofía debe incluirse en la educación formal e informal.
  4. Una verdadera transformación de México exige un ciudadano crítico  y ético.

Y  en el caso  del artículo tercero: Solicitamos que después de promoción de valores se incluya “la filosofía y en general las disciplinas humanísticas…

Y en la fracción V: El estado incentivará la investigación científica, tecnológica y humanística.

La filosofía debe incluirse con su nombre en la Constitución.

 

Cámara de Diputados.  México 13 de febrero de 2019.

 

* Presidente de la comisión de enseñanza de la filosofía de la FISP y  miembro del Comité coordinador del Observatorio Filosófico de México.

 

DISCURSO POR LA INCLUSIÓN DE LA FILOSOFÍA EN EL 3º CONSTITUCIONAL (II)

                                                                                                                             Por Raúl Berdejo Bravo*

Buen día.

Algunos compañeros dedicados a la filosofía se han puesto frente a ustedes para mostrar y desarrollar su propuesta acerca de la incorporación de la enseñanza de la filosofía desde las estructuras curriculares oficiales y sus efectos positivos en la educación. Los representantes de los grupos parlamentarios y de las comisiones ya han sido testigos de los esfuerzos por convencer de esta probidad. En mi caso trataré de enderezar un argumento sin estridencias y sin espectacularidad que los provoque reflexionar sobre esta acostumbrada ausencia de la filosofía o su hija predilecta, la ética del texto constitucional. Ya ustedes están enterados de la intención de las derechas, que se dio en el mundo escolar, de desterrar la enseñanza de la filosofía de las materias académicas.

Nuestra propuesta es la siguiente:

Artículo tercero

Propuesta del Ejecutivo:

“La educación que se imparta en el país deberá incluir en sus planes de estudio la promoción de valores,  el conocimiento de la historia, la  geografía, la cultura y las lenguas originarias de nuestro país, así como la  activación física, el deporte, las artes, en esencial la música, las diversas  manifestaciones culturales, y el respeto al medio ambiente”.

Nuestra propuesta es:

“La educación que se imparta en el país deberá incluir en sus planes de  estudio la promoción de valores, la filosofía y en general las disciplinas humanísticas como el conocimiento de la historia, la geografía, la cultura y las lenguas originarias de nuestro país, así como la activación física, el deporte, las artes, en esencial la música, las diversas manifestaciones culturales, y el respeto al medio ambiente”.

Y más adelante en la fracción V:

Dice “El Estado incentivará la investigación científica y tecnológica que se realice en el país”

Nuestra propuesta: “El Estado incentivará la investigación científica, tecnológica y humanística que se realice en el país.

Observen por favor el breve añadido filosofía y disciplinas humanísticas e incentivar la investigación humanística. Breves, pero son cambios que podrían dar un salto cualitativo a la educación. Alguien dijo por ahí que el camino del espíritu es el rodeo. Demos vueltas a esta actitud intencional.

Los que estamos hoy aquí en este recinto podemos apreciar la materialización de una idea filosófica. Una arquitectura tangible, amable y propicia a la escucha, a la emisión de posturas y al proceso del parlamento. Una  estructura intangible que la refuerza como es la arquitectura constitucional y la certeza y confianza en un discurso del Derecho. Todos ellos son materializaciones tangibles e intangibles de los esfuerzos filosóficos y sus prolongaciones como las humanidades. Alrededor de este centro, está la ciudad, el país. Un país de paradojas ensordecedoras. Miserias culturales, políticas, físicas, inseguridad, y todas las dolencias humanas que ustedes repiten a diario en los discursos; esfuerzos titánicos, que muchas veces se neutralizan con desapariciones. Un país que en su texto constitucional encaja en su centro a los derechos humanos y que en su realidad social está encajado en una vorágine de crisis. Un país que en su mayoría construye una legitimidad que disloca el régimen oscuro de las derechas en el poder ejecutivo y un país en donde las energías de la regresión y sus elementos fascistas, trata de anular el proceso democrático que la legitimidad popular cambia. Un país que empuja su propia transición y que día a día encuentra obstáculos creados por pulsiones ausentes de ética. No necesitamos la espectacularidad de señalamientos sino la acritud del estado en que se encuentra la idea de civilización en este país. ¿Si le ponemos un nombre se puede definir como lucha de clases? una lucha de clases que se pretende ocultar con discursos  de una falsa unión sin adhesivos de dignidad o con un discurso de paz que pretende la conformarse por la ácida desigualdad social o con campañas contra quienes quieren romper la columna vertebral de la corrupción, acusándolos de fomentar la división? ¿Cómo se diluiría esa fábrica de confusiones que quieren velar la alta definición de la realidad. Sí, con la conjunción de las habilidades cognitivas de las humanidades que presentan a detalle la desnudez de lo real. Esa conjunción activa se llama pensamiento crítico.

Las ideas democráticas son fruto de un proceso de razonamiento lógico, ético y de las manifestaciones de las humanidades. Qué mejor ejemplo que este, para argumentar la incorporación garantizada de la enseñanza metódica de las humanidades en el texto constitucional y colocar un timón, una veleta, una brújula, mapa, sextante, radar. Todos instrumentos generados por la mente científica de sangre humanística para garantizar una ruta de seguridad para la sobrevivencia de la civilización.

Público en la Cámara de Diputados durante la audiencia.

Por ello la filosofía está en el centro de una batalla de profundidad ideológica que se trata con desesperación ocultar. El hijo más refinado, exigente y libre de complacencias de las humanidades, el pensamiento crítico es el núcleo de los procesos de reflexión contemporánea que se confrontan y colisionan entre sí para cultivar crisis en las estabilidades de comprensión para hurgar en las posibilidades de la práctica y abrir horizontes de posibilidades cognoscitivas. Es por ello que la energía del conservadurismo, los elementos fascistas son alérgicos a este elemento. Para ellos es necesario desterrar de la prescripción enunciativa de la Constitución Política, la educación como creatividad, por ello aún no adquiere el texto rector un carácter garantista; por ello la Constitución aún debate consigo misma por hallar su naturaleza de conducción ética definitiva. Por eso para la tensión regresiva es un triunfo continuo la ausencia de la letra filosófica, la tutoría de un método que garantice una comunidad de cuestionamiento, una práctica social que supere continuamente las limitaciones y mascaradas ideológicas. Introducir en el código legal máximo la garantía de una educación crítica que sume cientificidad y se vierta en el todo educativo social, entonces podríamos tratar ya con los fundamentos de una ética radical. Por ello para esa adversidad política, la derecha, es un triunfo histórico continuo la ausencia de la prescripción ética en la vasta materia educativa.

El pensamiento crítico permite descomponer una situación, un concepto, una teoría o un sistema de pensamiento hasta llegar a su expresión más simple, con el fin de hacer resaltar sus múltiples sentidos, las intencionalidades subyacentes y los principales desafíos que plantea. Trata de analizar las relaciones de causalidad, recurre a una lógica y metodología rigurosa que permite arribar a vislumbrar soluciones realistas, a considerar los efectos de una decisión y los límites de cualquier sistema de conceptos mediante una comparación con otras formas de construcción de realidad. Si la educación no trata de una gobernabilidad crítica de las experiencias cognitivas creativas, entonces se trata de un adiestramiento para las necesidades del mercado. Sí, se trata de escalar las interpretaciones de la realidad y de transformarla. Asumamos que la adversidad de las derechas lleva un gran camino de éxitos al transformar torcidamente la realidad. Por ello la civilización anuncia su ruina: cambios climáticos a punto de la irreversabilidad, crisis del agua, crisis de espacio, daños  letales a los ecosistemas, tasas demográficas insostenibles para la seguridad alimentaria o energética; crisis en las adhesiones sociales; injusticias sistematizadas, nutrición creadora de enfermedades; racismo, discriminación, procesos sostenidos en la profundización de las desigualdades y la consabida tendencia a la acumulación de riqueza en unas cuantas personas.

Transformemos la educación en vehículo ético, radicalicemos la ética. Se ha logrado en este paso histórico de transición real abrir las condiciones para una tutoría ética. Obedezcamos a la progesividad de los derechos humanos que ya dicta la constitución. Este mandato es un destilado del esfuerzo cultural de la humanidad y es de fibra filosófica: la progresividad de los derechos humanos.

La naturaleza de esta legislatura debe concebir su propia calidad transformadora, resolver su dilema de acción, trasladar la energía de legitimidad social que los colocó en este campo de actividad legislativa para desbrozar  y liberar la tierra de siembras parásitas, acomodacticias, fanáticas.

La tendencia por este cambio ya tiene ciertos esfuerzos legislativos. Este libro, por ejemplo, que se titula LA FILOSOFÍA, UNA ESCUELA DE LA LIBERTAD,  cuya presentación en México, fue impulsada por filósofos, por la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa, con el liderazgo del Profesor Gabriel Vargas, fue presentado ya en el Senado de la República hace tres años con el auspicio de Ana Guevara, entonces Senadora. Este texto de la UNESCO, es una correspondencia con la Estrategia Intersectorial sobre la Filosofía y plantea, sumada planta y plan, la filosofía para niños desde preescolar y primaria y en toda la educación escolarizada.  Es gratuito y se encuentra en la página web del Observatorio Filosófico de México. Ahí derivó en una iniciativa de ley presentada por la propia Guevara y puntualmente congelada en los refrigeradores de esa comisión de educación senatorial que no se atrevió a someterla a proceso de dictamen.

Ya, señores legisladores, se oye ruido filosófico. Aquí en la Comisión de ciencia y tecnología, una iniciativa por incorporar las humanidades en la Ley de Ciencia y Tecnología, presentada por la Diputada Teresa López, espera dictamen.

Representantes populares, es hora de investirse de la potestad del poder que les fue conferido por una efervescente ciudadanía. Aseguremos entonces en el código legislativo aquella actividad que descubre al otro, que analiza la pulsión torcida de la humanidad por asegurar la desigualdad social, aquella que describe con profundidad al porqué de las víctimas, que recuerda con contundencia la experiencia extrema de la pobreza y la miseria espiritual de la riqueza, aquella que prefiere la complejidad, aquella que otorga a cada cual mayor capacidad y en cada cual ajusta su necesidad: la filosofía. La vara de la ética tiene que cambiar esa experiencia de Mafalda de querer parar al mundo para bajarse de él o de ponerse a buscar otra residencia en el cosmos porque el científico Hawking ya previó el colapso de este planeta carcomido por una humanidad confundida. Hay propuestas conceptuales muy interesantes que ya se mueven en los grupos parlamentarios como esa de educar para habilitar cognitivamente la comprensión de los derechos humanos. Ya no hay tiempo. Es ahora.

Cámara de Diputados.  México 08 de febrero de 2019.

 

* Asesor parlamentario desde hace 20 años. Miembro del Observatorio Filosófico de México.

 

DISCURSO POR LA INCLUSIÓN DE LA FILOSOFÍA EN EL 3º CONSTITUCIONAL (I)

Por Lic. Pedro Corzo Corea*

C. Adela Piña Bernal.
Diputada Federal de la LXIV Legislatura de la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. Presidenta de la Comisión de Educación.                                                                                                   P R E S E N T E

“La filosofía implica libertad de pensamiento  y de palabra, proporciona instrumentos para el empleo de una buena argumentación, fomenta la igualdad y  el respeto al pluralismo, plantea la duda metódica  sobre los grandes problemas, ejerce la crítica [propositiva] a los poderes establecidos, forma espíritus libres y reflexivos como antídoto al fanatismo y contribuye a la formación del ciudadano ejercitando su capacitad de juicio”  (Gabriel Vargas Lozano)

En el marco de las Audiencias Públicas sobre el Análisis de la Iniciativa de Reforma Constitucional en Materia Educativa, planteada por el Ejecutivo Federal, acudimos a ésta Soberanía, de Representantes de la Nación, a sumarnos para coadyuvar a que tengamos una Política Pública Educativa que sirva a México.

Celebramos el que se escuche a la ciudadanía, a los especialistas y a las organizaciones en general, con una orientación y sentido claros, de enfoque de democracia participativa, en la que se escuche a todas y todos los sectores involucrados. Creemos y esperamos que el contenido de éstas participaciones sea “vinculatorio” y colabore a que el texto del Art. 3 Constitucional, sea el que México merece y necesita en ésta época de Cuarta Transformación.

A lo largo de la “noche oscura” de los 30 años de neoliberalismo, desde 1985, se impulsó una política pública educativa, acorde con los dictados de los intereses mezquinos del denominado “mercado”, el sistema no necesitaba filósofos y menos humanistas, lo que se necesitaba eran técnicos y mano de obra para que se incorporaran al “mercado laboral”.

Pero no todo había sido así, dado que desde 1920 hasta la década de los 70, el Estado Mexicano, promovió el desarrollo de la filosofía y de las humanidades, otorgándoles un lugar importante en la formación de estudiantes de educación media superior, y superior.  Se propició, en ese entonces, la fundación de facultades e institutos en diversas zonas del país, principalmente en el centro y el norte. Creándose incluso, una corriente de filosofía latinoamericana, y una crítica a  la imitación y a la dependencia. Antonio Caso, Samuel Ramos, José Gaos, Adolfo Sánchez Vázquez, Salazar Bondy y Leopoldo Zea, entre otros, destacan en éste sentido.

En el intermedio, en 1943, Manuel Ávila Camacho, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, en el “Decreto que crea el Colegio Nacional”, reconoce y establece de manera expresa que la filosofía forma parte del “desarrollo de la cultura científica, filosófica y literaria”; en 1971, el Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, en turno, en el “Decreto por el que se reorganiza el Colegio Nacional”,  conviene y asienta que la filosofía prevalece como elemento fundamental en el Colegio Nacional al ser éste, “una corporación encargado de difundir la cultura científica, filosófica y literaria”; increíble, pero cierto, es en 1995, cuando Ernesto Zedillo Ponce de León, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, en el “Decreto por el que se reforma el diverso que reorganiza El Colegio Nacional”,  introduce el término “humanística”, al decretar el afán de incrementar la actividad académica de El Colegio Nacional en “los diversos campos de  la investigación humanística (…)”.

Pedro Corzo durante su intervención en la Cámara de Diputados.

Es evidente el reconocimiento del rol central de la filosofía, y de las humanidades, en una sociedad del conocimiento abierta, inclusiva y plural, en convivencia con los demás saberes: las ciencias, las tecnologías y las artes. Una filosofía que desempeña un papel fundamental en la transformación social y de cambio de régimen como el que hoy se emprende; una filosofía que coadyuve al cambio verdadero de nuestro México, formando ciudadanos críticos y éticos, para elevar el nivel de conciencia y responsabilidad de cada uno de los miembros de nuestra Nación.

La filosofía tal como la concibe Koïchiro Matsuura, Ex Director General de la Organización de las Naciones Unidas para  la Ciencia, la Cultura y las Artes (UNESCO): Implica el ejercicio de la libertad gracias a la reflexión. Se trata de juzgar sobre la base de la razón y no de expresar meras opiniones, no solo de saber sino también de comprender el sentido y los principios del saber, de actuar para desarrollar el sentido crítico, baluarte por excelencia contra toda forma de pasión doctrinaria […] La filosofía como método, actitud y pedagogía permite así desarrollar competencias en cada individuo que le permiten cuestionar, comparar y conceptualizar.[1]

En ese sentido, el ahora Presidente del Gobierno de México, el Lic. Andrés Manuel López Obrador, en el año 2000, cuando fungía como Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, impulsó la creación de un Modelo Educativo, el del Instituto de Educación Media Superior de la Ciudad de México (IEMSCM), al autorizar la construcción de 15 planteles educativos, con un Plan de Estudios que incluyen 5 asignaturas filosóficas, y además una asignatura de Náhuatl.

Por todo lo anterior, proponemos que en el Art. 3, se incluya el texto siguiente:

La educación que se imparta en el país deberá incluir en sus planes de estudio la promoción de valores, la filosofía y en general las disciplinas humanísticas como el conocimiento de la historia, la geografía, la cultura y las lenguas originarias de nuestro país, así como la activación física, el deporte, las artes, en esencial la música, las diversas manifestaciones culturales, y el respeto al medio ambiente.

Y en relación a la Fracción V, del Art. 3, formulamos que se incorpore el párrafo siguiente:

El Estado incentivará la investigación científica, tecnológica y humanística que se realice en el país, entendiendo por humanidades todo  lo que coadyuve a una formación integral de la persona desde la infancia, como la literatura, la música, el arte y la filosofía.

Al agregar los términos “Filosofía” y “Humanística” se posibilitará una educación integral, amplia y rica en aportaciones científicas, humanísticas y filosóficas que son polos en constante interacción, complementariedad y balance, y que todo gobierno progresista debe tener como prioridad. Además, permitirá garantizar que el modelo educativo sea realmente incluyente, plural y enmarcado en una perspectiva de derechos humanos; o sea, una verdadera y efectiva transformación al sistema educativo y, por lo demás, subsanar las carencias en materia de formación, tanto de los profesores como de los estudiantes.

Los profesores de filosofía, Saúl León R., y Pedro Corzo, al termino de la audiencia.

Nuestra propuesta está respaldada por la comunidad filosófica que conforma el Observatorio Filosófico de México (OFM) y por asociaciones, institutos, facultades, seminarios, investigadores eméritos, profesores y estudiantes del país y del ámbito internacional. Y ha sido ampliamente justificada teóricamente a través de una serie de documentos, libros, cartas y pronunciamientos que pueden consultarse en la página  www.ofmx.com.mx como es el caso de la Carta “Declaración de la Filosofía en la Educación” que se dirige, el 18 de noviembre de  2018, al todavía, en aquel entonces, Presidente Electo del Gobierno de México, Lic. Andrés Manuel López Obrador.

Sin más, y en espera que ésta Propuesta sea considerada para incorporarse en el Proyecto de Dictamen de la Iniciativa del Ejecutivo Federal con Decreto por el que se Reforma el Artículo 3, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, nos despedimos de Usted, con un fraterno saludo.

Ciudad de México, a 6 de febrero de 2019

* Docente, Tutor, e Investigador del Instituto de Educación Media Superior de la Ciudad de México, y Miembro del Observatorio Filosófico de México

 

[1] UNESCO-UAM, La filosofía. Una escuela de la libertad. México: UNESCO-UAM, 2011, p. ix.

LA ENSEÑANZA DE LA FILOSOFÍA Y LAS HUMANIDADES EN LA CUARTA TRANSFORMACIÓN

Por: Angel Alonso Salas

angel.alonso@cch.unam.mx

Andrés Manuel López Obrador, presidente Constitucional de nuestra nación, ha insistido en reiteradas ocasiones que a lo largo de esta “Cuarta Transformación” se buscará mejora la calidad educativa, reducir la desigualdad social y económica, así como el consolidar una justicia social a lo largo del sexenio. Desde el 2008, la comunidad filosófica nacional e internacional, a partir del Observatorio Filosófico de México[1] ha buscado coadyuvar y colaborar en la formación humanística y en la profesionalización docente en los diversos niveles educativos, lo que lo ha llevado a oponerse a la Reforma Integral de Educación Media Superior (RIEMS) que contemplaba la supresión de las asignaturas filosóficas en el nivel medio superior. Afortunadamente, se rectificó el error y se restituyeron las asignaturas de Ética, Lógica, Estética y Formación Ciudadana.

El día de hoy, consideramos que es necesario el ampliar la enseñanza de la filosofía y las humanidades en todos los niveles educativos. Los motivos que nos llevan a proponer esto se encuentran en las tres transformaciones anteriores que el Gobierno de México ha citado en diversos momentos, ya que el movimiento de la Independencia (Primera Transformación) fue inspirado en los textos de los filósofos y humanistas que llevaron a José María Morelos y Pavón a redactar los Sentimientos de la Nación, y que tomando como ejemplo al movimiento de Ilustración Francesa fue posible el movimiento independentista. Asimismo, el movimiento de Reforma (Segunda Transformación) realizado por Benito Juárez, se dio en el contexto del positivismo y dieron pie a la creación de la Escuela Nacional Preparatoria o el Ateneo de la Juventud que se caracteriza por el impulso a las ciencias humanas, filosóficas y la recuperación de los textos clásicos de los filósofos grecolatinos. Finalmente, el periodo de la Revolución Mexicana (Tercera Transformación) al enfatizar en la educación pública y gratuita; en los servicios de salud y trabajo y en la búsqueda de una igualdad social tienen una clara resonancia de diversos movimientos literarios, humanistas y filosóficos a lo largo de este periodo.

En este orden de ideas, la comunidad filosófica y humanista de México confía en que este Gobierno encabezado por el Lic. López Obrador enfatizará en la necesidad de una formación humanística y filosófica no sólo en el Artículo Tercero de nuestra Constitución, sino que será una realidad en todos los niveles educativos y es los espacios no formales en donde se promoverán valores, principios y el cultivo de la filosofía, las humanidades y las artes.

[1] Ver: http://www.ofmx.com.mx/

LA ESCALERA AZUL

Por Spica (Enero 16/2019 10:12 h.)

La muerte está pintada en la pared y se llevó a una Antígona. La muerte, la ensoñación y el mito, las creencias y una baraja de tarot se anudan en esta historia sobre ¿un crimen sin huellas?, ¿un suicidio?, ¿el olvido de siempre?,un caso que bien podría resolver Agatha Christie o el Inspector Poirot pero que, en realidad, no hace sino mostrar parte de la intimidad de las aproximadamente mil seiscientas Antígonas privadas de su libertad en el Centro Femenil de Readaptación Social Santa Martha Acatitla.

Spica, otra Antígona, comparte la historia. Ella es miembro del Taller de Filosofía que imparte el Dr. Ángel Alonso Salas (angel.alonso@cch.unam.mx) en el mismo Centro Femenil.

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Soy Antígona, hija de Spica la Estrella más grande de la Constelación de Virgo, nací en el siglo XX, un miércoles. Hoy es viernes, 17:00 h.

En el comedor de la crujía “E”. Martacatitla me lee el tarot. Del maso de cartas me dice que barajee las cartas y que parta tres veces en forma de cruz con la mano izquierda, y que saque una carta. Mira la carta. – Dice: La muerte te protege-. Exaltada repito: ¿muerte? La miro asustada.

No-es-tu-muerte-… Es la otra. Llévale un cigarro o una manzana y con fe pídele que te conceda tu libertad.

Sí, eso haré – contesté convencida.

Martacatitla junta las cartas; se las acerca a su boca y les da un soplido; desdobla un paño rojo, las envuelve en el y las guarda en el bolsillo de su chamarra azul.

Terminamos la sesión. – Se despide. Al levantarse del asiento frío de lámina de la silla, agrega: Luego me platicas qué tal te fue. Su aspecto era desalineado, medía un poco más de medio metro, cabello grisáceo por las canas, entreverado por unos rizos cortos despeinados, le faltaban algunos dientes, tez blanca manchada de paño marcando sus cincuenta años aproximadamente. Padecía de una gastritis crónica que la ponía de mal humor frecuentemente. Olía a hierbas. Al caminar se contoneaba pues cojeaba un poco de la pierna izquierda.

La sesión del tarot fue muy corta. Me sorprendió que sin preguntar nada ella mencionó “mi libertad” y que “la muerte” estaba presente. En mi mente rondaban preguntas: ¿Libertad? Igual a búsqueda. ¿Muerte? Igual a efecto infalible. Raro, ¿no? El hecho de confiar en unas cartas no era muy acertado, entonces dudé un poco. Pensativa me dirigí a la celda.

17:30 h. Al fondo del pasillo del dormitorio estaba pintada en la pared la imagen de una muerte. Grande, semblante cadavérico, de sus orificios destellaba una luz fosforescente impactante, con una mueca espantosa; llevaba una hoz sostenida como un báculo, soportando su osamenta cubierta con una capucha negra. Toda vestida de negro. Yo vestida de azul igual que Martacatitla. No sé cuánto tiempo llevaría allí pintada, pero más de once años, sí. Deteriorada, pero al mismo tiempo su mirada y enormidad hacían que se pusiera la piel de gallina. Me inquietaba lo que la adivina Hécate (así les decíamos las Antígonas a Martacatitla) me había dicho. Lo que más anhelaba en este mundo era conseguir mi libertad, así que me apuré a llevarle a “La muerte” el cigarro. Pero al sacarlo de la cajetilla pensé: ¿cómo llevarle un cigarro? Es malo para la salud; si fumas, te mueres. ¡Ay tonta!, pero si ya está muerta. ¿La manzana? Eva se la dio a Adán y en semejante embrollo en el que nos han metido. Llevamos más de dos mil diecinueve años cargando con la emancipación, y lo que falta. Martacatitla me mintió. Es una charlatana.

18:00 h. Dentro de la celda azul sentía la humedad. A finales de octubre las noches comienzan a sentirse frías.

20:00 h. Vestidas de negro igual que la muerte, llegaron los CREONTES. Estruendos de candados y cadenas cierran las celdas. Mi corazón se ha estremecido durante once años, con sus noches y sus días, cada vez que se escucha ese estrepitoso despertar. ¡Es el cierre, señoras!

20:15 h. Las noticias en la tele. -Más muerte, más muertos, desaparecidos, muertos sin hoz que los sostenga. Antígonas llorando por sus hijos, nietos, esposos. Feminicidios. Pan y rosas.

21:00 h. Apago la TV. Sentada en mi camarote sobre un colchón de hule espuma que parece una galleta de lo delgado que está, la lámina fría traspasa la galleta y congela mi espalda. Frente a la litera hay otra lámina que hace la función de mesa empotrada en la pared, allí escribo. En un recipiente de plástico puse a germinar un chayote, parece que va creciendo bien, ese apenas tiene dos meses privado de su libertad, pero está en buenas manos. Las mías que además de pintar, tratan de escribir. Es agradable estar cerca de la naturaleza, aunque sea de esta manera. Acrecienta mi deseo de estar afuera, estar en la calle, en un parque, aunque sea.

21:15 h. Trato de dormir. Siento un vacío en el estómago. Voy a la zotehuela. Está el refrigerador imaginario de la celda. Es el estanque de agua que tiene el lavadero del lado izquierdo que usamos para lavar la ropa, los platos, los tenis, la verdura, etcétera. Y sólo encontré manzanas rojas de remordimiento, verdes de culpa, amarillas de soledad. Lloro. ¡Pinche Martacatitla! Eres una farsa.

07:00 h. Sábado. Estruendo de cadenas y candados. Las de negro abren. Otro día más, otro día menos. Día azul. Recuerdo mi sueño: aparece la “Justicia” parecida a Aldonza Lorenzo, la Dulcinea del Toboso, escondiendo su tristeza, sin venda con los ojos bien abiertos, cargando la balanza de un lado llena de Creontes y del otro llena de palomas blancas emprendiendo el vuelo hacia una luz muy brillante. Hacia Dios.

07:03 h. Me levanto y preparo un café. Salgo al pasillo. Siento una mirada. Es ella: “La Muerte”. Sin cigarro y sin manzana. En su limbo. Estoicamente la miro, me hace pensar en “mis muertos”. Son los que me protegen. Creo en los milagros como Coatlicue que da y quita la vida; es la encarnación de los procesos cósmicos, representa lo contradictorio. En su figura se integran todos los símbolos importantes de la religión y filosofía de los aztecas. Al igual que la Medusa, la Gorgona, se trata de un símbolo de la fusión de los opuestos: El águila y la serpiente, el cielo y el inframundo, la vida y la muerte, el afuera y el adentro, la moralidad y la inmoralidad, la belleza y el horror, la manzana y el cigarro. Así como la Virgen de Guadalupe -Tonantzin- cuando concibió a Jesús. Tienen mensajes de vivir; Coatlicue cuando una pluma de ave se posó en su abdomen y la Tonantzin cuando se le apareció un ángel. Antígonas hermanas de Coyolxauhqui, representando la fragmentación del cuerpo material y espiritual. Siento que estamos muertas pero vivas, muertas que hablamos desde los muros. ¡Pronto seremos libres!

07:30 h. En el baño coloco un cable largo con una resistencia eléctrica en forma de espiral dentro de un bote de cuatro galones lleno de agua calentándose para darme un baño a jicarazos, como lo hacían nuestros antiguos que no conocían las modernas regaderas. Aquí sería un lujo que funcionaran las llaves de agua caliente y que pudieras darte una ducha. Ahora que sea libre, bueno, dejar de estar privada de mi libertad, pasaré una hora debajo de la regadera sintiendo cómo el agua sobre mi espalda encorvada por la posición que gobierna sentada en bancos sin respaldos, dormiré en un colchón normal, abriré un refrigerador, una ventana y una puerta como lo hacía antes. Soñar es válido, eso es ser libre.

07:50 h. “El pase de lista”: ¡Antígona! ¡Presente! Le contesto a la de negro (igual que la pintada en la pared). Tres veces al día mencionan mi nombre y tres veces ponen un puntito con pluma en una lista. Somos mil seiscientas Antígonas. Esto se repite a las 14:00 h y a las 20:00 h. Verifican que estemos, vivas o ¿muertas?

07:55 h. Se escuchan gritos en el segundo nivel. Me encuentro en el tercero, último de arriba. Escucho la voz quebrada de otra Antígona gritando: “-¡Jefa, Jefa! (así les llamamos a las de negro que nos custodian). ¡Jefa! ¡Ay! ¡Jefa, por favor. Venga! Más gritos, bullicio, gritos. -Está muerta! ¡Se colgó!” Mi corazón se paró dos sístoles, también yo me iba a morir del susto: Horror. El cielo y el inframundo, suicidio. Autodestrucción, interrupción. La escalera azul de fierro servía para que a todas las Antígonas, que vivíamos en este dormitorio nos sostuviera, pues la impresión, el dolor, la incertidumbre, la tristeza, el miedo se distinguía en nuestras miradas. Subíamos y bajábamos desesperadas, llorando, gritando. No sabíamos bien que había pasado. Después de un gran rato, bueno pasaron veinte minutos que nos parecieron veinte horas.

08:10 h. Llegaron las de negro. Acordonaron el pasillo y esperamos aterradas. Esperamos. Pero para mí no es extraño esperar, he esperado muchos años. Once. Pero esa Antígona no quiso esperar más. Conoció el Hades. Disminuyó la importancia de que fuera sábado, jueves o “X” día. La luz, no era azul, era gris. Así pasaron varios días. Olía a narcisos y violetas, olía a muerte, ocurrió un deceso. La saudade duro poco. Parece que el azul que quiere decir: del color del cielo sin nubes, quinto color del espectro solar regresará a su naturaleza existencias, todas actuamos estoicamente. Al poco tiempo, una media hora después corría una voz entre los muros azules: -“No se suicidó, la mataron. Era un homicidio”. El asesino priva de la vida porque significa que es él mismo el que desea morir. Había un manejo cauteloso de la información para conseguir un fin, y ese fin era que el resto de las Antígonas no nos enteráramos de lo que había sucedido. Las voces que se oían decían que la compañera de su celda en la que vivía la había asfixiado. Decían que la ha encontraron boca abajo, con la venda que tenía atada al cuello, y que era imposible que se colgara a esa altura. Tenía golpes en el cuerpo. Chismes. Porque nadie vio nada. Nadie más que los expertos en la materia: “los peritos”. En este ambiente de perfiles vulnerables y delincuencia se puede especular fácilmente. En este caso me hubiera gustado que viviera Agatha Christie o el Inspector Poirot, pues ellos hubieran descubierto el crimen. Constaté que le tememos a la muerte. Apagarse o dejar de vivir. Lo he sentido en el encierro. El encierro azul te enseña muchas cosas. Pero, entender la muerte es algo sobrehumano… La vida es el estado del alma después de la muerte. Espacio de tiempo que transcurre desde el nacimiento hasta la muerte. Duración de las cosas. Ascesis. La muerte está pintada en la pared y se llevó a una Antígona. ¿Le habrá llevado un cigarro o una manzana? Quién sabe. Pasó el tiempo y ya no le pude contar a Martacatitla cómo me había ido. Se la llevaron de traslado. Ella siguió leyendo el tarot. Nunca sabré cuándo voy a morir. Es algo parecido al no saber cuando voy a salir de aquí, nada más que a menor escala; la libertad es una facultad de ser. Es un arte, es inmaterial pero visible. Visible porque adentro es azul y afuera de colores. Pronto dejaré de pasar lista…